El diputado socialista calificó de «día triste» el del jueves porque la presidenta, María Dolores de Cospedal, no lanzó un «guiño» al entendimiento ni abrió las puertas a rectificar algunas de sus políticas.
El diputado socialista calificó de «día triste» el del jueves porque la presidenta, María Dolores de Cospedal, no lanzó un «guiño» al entendimiento ni abrió las puertas a rectificar algunas de sus políticas.
El diputado socialista calificó de «día triste» el del jueves porque la presidenta, María Dolores de Cospedal, no lanzó un «guiño» al entendimiento ni abrió las puertas a rectificar algunas de sus políticas.
Aunque antes de concluir hizo un «guiño» al Cata Díaz diciendo que «es un jugador que está dentro de nuestras posibilidades».
HOY es una poderosa señora, que en julio cumplirá 58 años. No tiene hijos y es doctora en Física, con una tesis de título amuermante: «El cálculo de las constantes de la velocidad de las reacciones elementales en los hidrocarbonos simples».
Aymerich da un paso más dentro del BNG. Un paso que quiere y tutela el Bloque y por extensión la UPG, interesa aparentar una pluralidad que no existe ahora mismo. Amagó hace unos meses con marcharse e incluso regresar a su plaza en la Universidad.
El presidente del grupo parlamentario del PSC, Joaquim Nadal, exigió un pacto fiscal que ponga límites a los recortes de los ciudadanos más vulnerables, a lo que Mas respondió con un nuevo guiño de complicidad: «Le cojo la palabra».
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha avisado al PP que no cederá en su empeño de salir del régimen común español financiero para lograr el pacto fiscal. «He dado pruebas de que nuestra voluntad es un pacto lo más amplio posble, pero
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A Erwin Schrott le resulta «divertido ser malvado». Algo que su extensa carrera como barítono (siempre son los malos de la ópera) le ha permitido recrear en numerosas ocasiones. Desde Don Giovanni, en Mozart, papel con el que ha cosechado sus
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No se cansaron de repetirlo tanto la comisaria como el propio artista durante la presentación de la muestra: No es esta una retrospectiva de David Hockney. De hecho, ni rastro de sus tres décadas en Los Ángeles, y, por extensión, de sus piscinas