El viceprimer ministro británico, el liberal Nick Clegg, aprovechó ayer su entrevista en el confesionario de la clase política británica, el programa dominical de Andrew Marr en la BBC, para externalizar la frustración de los socios minoritarios
En fin, este tipo de panfletos son munición perfecta para los euroescépticos, que se cargan de razones. Su familia disfrutará igual y a los euroescépticos les será más difícil entender.
Economia
Éstos son los argumentos de los euroescépticos y las soluciones con las que se ha ido capeando el temporal.
«El euro no es la causa de la crisis. Las causas tienen su origen en políticas erroneas, presupuestarias y macroeconómicas, adoptadas por los estados miembros, y en una supervisión inadecuada de las instituciones europeas». El presidente
Internacional
Los grupos euroescépticos han empezado a mover posiciones de cara a una cita electoral en la que pueden obtener por primera vez un grado de representatividad que les permita interferir en la política europea tradicional.
Con todo, los euroescépticos británicos han logrado el respaldo de 74 parlamentarios de diferentes grupos políticos y nacionalidades, en su mayoría conservadores británicos.
En definitiva, hagámosnos -lo justo- un poquito euroescépticos.
«El euro no es la causa de la crisis. Las causas tienen su origen en políticas erroneas, presupuestarias y macroeconómicas, adoptadas por los estados miembros, y en una supervisión inadecuada de las instituciones europeas». El presidente
El viceprimer ministro británico, el liberal Nick Clegg, aprovechó ayer su entrevista en el confesionario de la clase política británica, el programa dominical de Andrew Marr en la BBC, para externalizar la frustración de los socios minoritarios
BRUSELAS. La consternación era grande ayer en las instituciones europeas tras confirmarse que la abstención superó el 60 por ciento en seis de los diez países que ingresaron en la Unión Europea (UE) el pasado 1 de mayo.Un mes y medio ha bastado