El decreto prohíbe los festejos que consistan en embolar las defensas de las reses, prendiendo fuego al material o sustancia con que se tiene realizado el embolado, o los que consistan en sujetar antorchas o elementos similares en sus cuernos.
El decreto prohíbe los festejos que consistan en embolar las defensas de las reses, prendiendo fuego al material o sustancia con que se tiene realizado el embolado, o los que consistan en sujetar antorchas o elementos similares en sus cuernos.
El decreto prohíbe los festejos que consistan en embolar las defensas de las reses, prendiendo fuego al material o sustancia con que se tiene realizado el embolado, o los que consistan en sujetar antorchas o elementos similares en sus cuernos.
En nombre del amor a los animales, camuflaje bajo el que se ha aglutinado nacionalistas e independentistas antiespañoles, se prohibieron ayer las corridas de toros en Cataluña. En memoria de las tradiciones ancestrales se salvaron de esta nueva
Gente
Los muchísimos astados que son embolados hasta cien veces a lo largo de su vida no presentan ningún mal físico visible ni aparente.
Finalmente, los dos últimos novillos, que se anunciaban cuidadosamente embolados, saltarían al ruedo para que los corriera el público.
Nunca he presenciado toros embolados, ni de calle: no me gustan; prefiero los toros en la plaza como el espectáculo extraordinario que son.
Nunca he presenciado toros embolados, ni de calle: no me gustan; prefiero los toros en la plaza como el espectáculo extraordinario que son.
Es el caso de las editadas por la librería Solá de Barcelona en el siglo XIX, o la de los novillos embolados de fines del XVIII.
NI leyenda ni tradición cuentan para quien está dispuesto a reinventar la historia”Ni el gran Vicente Zabala, ni su hijo Vicente. Ni siquiera Ángel González Abad, el mejor crítico taurino de la prensa española actual, lograron que soportara