CULTURA
«Simpatía por el diablo» (Espasa) supone el debú novelístico de Agustín Díaz Yanes (Madrid, 1950), director de «Alatriste» y ganador de dos goyas. —Políticos corruptos, banqueros insaciables y ciudadanos resistentes protagonizan su
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Con el título: «La venganza viste de Prada: El diablo vuelve», adelantó Entertainment Weekly.
Viajes
Para los más curiosos, sepan que aún se pude ver la sombra del diablo en la primigenia bodega antes de degustar una copa de Don Melchor.
Él había sido el gran culpable de que los «Blue Devils» (diablos azules) dejaran al país sin una de esas historias de cuento con final feliz.
Un "Stalin", un "fascista judío", un "racista" y, -el epíteto favorito- un "diablo", según repite su legión de detractores.
Así, justo antes del momento más esperado de la noche, se produce la actuación en la plaza de los gigantes y cabezudos, que simbolizan la embajada del Diablo que llega.
Si conoce a alguien similar, tenga por cierto que, como Ecclestone y Fausto, también entregó su alma al diablo.
Porque, al mando del artilugio llamado Sitel, a quien más se nos parece Rubalcaba es a aquel Diablo Cojuelo urdido por la fantasía bulliciosa y socarrona de Luis Vélez de Guevara.
Una mujer del estado de Texas, en el sur de Estados Unidos, decapitó la madrugada del pasado sábado a su hijo recién nacido, de apenas un mes, y horas después confesó a la Policía que lo hizo porque «el diablo me obligó».
César Alierta tiró ayer del refranero popular e hizo bueno el viejo dicho de que «más sabe el diablo por viejo que por diablo».