Bien sabemos que declararse hoy diputacionista está casi tan mal visto como proclamarse contrario a la cuota femenina o al matrimonio homosexual, tal es la fuerza de la corriente que, con más ruido que nueces, propugna la supresión de las
Primero, insisto, por lo derogable de toda ley adversa al bien común.
«No está el hombre hecho para el sábado sino el sábado para el hombre». Esto contestó Jesús a los fariseos que le recriminaban que sus discípulos trabajasen el día sagrado. La sensata respuesta puede servir para resolver la falsa