CANARIAS
Jurado explica que la imposibilidad de competir con la industria del cabildo le obliga incluso a plantearse dejar de adquirir leche a sus ganaderos: «Estoy en la tesitura de quedarme solo con mi leche y dejar a los ganaderos».
Castilla-La Mancha es un cruce de caminos por donde se llega a todas partes; por ello, la metáfora de la Presidenta Cospedal enfatizando que los castellano-manchegos estamos en el corazón de España no resulta exagerada, y menos, en el Día de la
DEPORTES
Había un descampado para dejar los coches y Carlitos, el tío, lo dejó en un sitio un poco extraño.
Quizá por eso los jugadores azulgrana optaron por evitar la relajación —esa que le dio un disgusto en el segundo partido de la serie— y dejar zanjada la eliminatoria sin recurrir al Palau Blaugrana.
Puerta abierta al acuerdo No obstante, el portavoz de la Ejecutiva ha querido dejar una puerta abierta al acuerdo. «El PSN está dispuesto a estudiar y negociar medidas para dar estabilidad económica a Navarra, pero no a cualquier precio».
CULTURA
Ambos países les dotan de inmunidad soberana, el principio que ha dado a España la propiedad de la «Mercedes» y su carga, pero que Gibraltar está dispuesto a ignorar al abrir este caso que puede dejar huella en la jurisprudencia británica.
INTERNACIONAL
El presidente francés, François Hollande, ha querido este viernes dejar claro, una vez en París el periodista Roméo Langlois, secuestrado durante más de un mes por las FARC, que no interferirá en el conflicto colombiano ni se implicará en
Nacional
Tambien sufren ataques de denegacion de servicios, que puede suponer dejar a la casa de apuestas sin ninguno de sus servicios en momentos críticos como medida de extorsión, como por ejemplo, justo antes de una gran final de una partida de poker.
El examen de la historia de Coalición Canaria le da la razón a un conocido dirigente herreño que ayer deslizaba lo que ya nadie niega, «el gobierno se ha comido al partido». Mucha razón tiene al reconocer la escasa articulación lograda tras
CUANDO estalló toda la corrupción felipista, volvimos la mirada compasiva hacia Pilar Miró. No es que fuera loable que se vistiera a cuenta del erario público, pero sus trajes —cuyo importe devolvió, por cierto— se quedaban en una broma al