Kitt es en la serie estadounidense de los 80 un Pontiac Firebird Trans-AM modificado, acorazado e indestructible, que circula sin ayuda, se comunica a través de un reloj con su dueño, alcanza velocidades de 320 kilómetros/hora y posee un turbo
En la serie estadounidense de los años ochenta Kitt es un Pontiac Firebird Trans-AM modificado, acorazado e indestructible que circula sin ayuda, se comunica a través de un reloj con su dueño (un defensor de los pobres y desamparados), alcanza
Menudo papelón el del conselleiro de la Presidencia de la Xunta de Galicia que ha tenido que volver a escudarse en supuestos criterios de seguridad para evitar explicar el lamentable derroche de su jefe de filas, un Emilio Pérez Touriño culpable
EL lenguaje da muchas sorpresas. Las palabras, como las escopetas, las carga el diablo. Quién le iba a decir al primero que usó el neologismo «tunear» que iba a acertar de tal manera con la condición de los que, andando los años, iban a
EL lenguaje da muchas sorpresas. Las palabras, como las escopetas, las carga el diablo. Quién le iba a decir al primero que usó el neologismo «tunear» que iba a acertar de tal manera con la condición de los que, andando los años, iban a
A. M. / S. R.SANTIAGO/MADRID. Ahorrar en tiempos de crisis parece un comportamiento lógico. Pero no todos lo hacen en la Administración. De hecho, los ejemplos son variados, desde alcaldes que utilizan para uso oficial coches como los que emplea el
Nacional
La carrera del dispendio iniciada por el presidente gallego, administrador de un bipartito que desafió uno de los grandes males de este mundo, la caída libre de la economía, y elevó en dos millones (de 18,3 a 20,2) el gasto en altos cargos y
En el carro va el cocheciño fantastiquiño de Touriño, que nos costó 480.000 euros.
POR A. MARTÍNEZSANTIAGO. «Esto es peor que un divorcio», dice un broker de la City (Londres). «He perdido la mitad de mi patrimonio, y todavía conservo a mi mujer». El chascarrillo figura en los blogs de la red, en el sinfín de comentarios
En el carro va el cocheciño fantastiquiño de Touriño, que nos costó 480.000 euros.