No obstante, incluso el «Momentum catastrophicum» es susceptible de albergar un gesto amable. «Y si las gentes mezquinas que necesitan que España se disgregue, que se disgregue y basta.
Desde esta magnífica intervención barojiana contenida en su ensayo «Momentum catastrophicum», hasta el espléndido -en todos lo sentidos- discurso parlamentario de Mariano Rajoy el 1 de febrero de 2005, la cuestión no ha cesado de empeorar.
Ante la situación peliaguda que vive nuestra economía, viene bien actualizar el título de un famoso ensayo de Pío Baroja. Él la dirigió a los chapelaundis, gentes de mentes anchas, capaces en enfrentarse seriamente con los problemas, esquivando
Está en las librerías y se titula «Momentum catastrophicum», que hasta en el título fue clarividente el donostiarra.
Los chapelchiquis de «Momentum catastrophicum» el delicioso relato del escritor vasco Pío Baroja, se frotan las manos, y hunden al país.