A través de un recorrido audiovisual combinado con música, «Temps de caló» nos guía por toda la historia de la rumba catalana, sin olvidar a Peret, Gato Pérez o el ritual del pañuelo de las bodas gitanas, «algo único».
Pero normalmente no se nombra otro; bien porque se olvida o bien porque se ignora, ese es el caló, que es el idioma gitano.
Así, pues, en frase de Eça de Queiroz, que pensaba en Portugal, España sería un país traducido del francés al caló.
Vaya caló, que hasta lo consejale, así tan fresco, están derretío.
Contaban con la colaboración entusiástica de Calogero Vizzina, don Calò, capo mafioso de Sicilia.
SOCIEDAD
La Avenida de Mayo, la más española de Buenos Aires, rezuma ecos de flamenco y caló de la mano de una comunidad de gitanos que, aunque alejados de España desde hace más de medio siglo, mantienen intacta su cultura, sus costumbres y hasta su
Lo primero que llama la atención del dossier de prensa de «Kahlo Caló», es que viene una página en braille.
Sevilla
POR ALFREDO VALENZUELA-Comprenderá que llamándose José Antonio y habiendo escrito un libro sobre la Falange, tenga que empezar preguntándole a qué se debe su nombre de pila...-Algunos desearían que me lo hubieran puesto por Primo de Rivera,
Sevilla
José «El Colorao» conversó en caló con Irving Brown y luego le dedicó una estremecedora malagueña que había aprendido del mismísimo Juan Breva.
Caló, lo que se dice la caló, hay, pero uno, a lo mejor porque está acostumbrado, no cree que sea demasiada y, además, que no es nuevo eso y cada cual, según los años que tenga, ha sabido y sabe combatirla sin necesidad de alertas que, valga la