Cajas de Ahorro (acontecimientos)
Medio centenar de afectados por la adquisición de participaciones preferentes de Bankia entregaron ayer en la oficina central de Caja de Ávila, una de las integrantes de la entidad, sendas cartas reclamando su dinero, que también harán llegar al
Al respecto, señaló que las Cajas presentan «agujeros negros» que están «costando mucho dinero»» y que estas quieren «disimular» con su conversión en bancos.
Una vez que habían bloqueado los sistemas de seguridad, mediante el forzado de puertas de acceso o butrones, accedían al interior de los locales y forzaban las cajas fuertes utilizando radiales y sopletes con oxígeno y acetileno.
Tenías que ir convidado a una excursión, pasabas por Rodilla, te preparaban un par de cajas de emparedados exquisitos y maravillosos, se las llevabas a los que te invitaban y quedabas como un señor.
La banca no es la culpable de todo lo que está pasando" en España, ah dicho Dancausa, aunque ha admitido que ha tenido "parte de culpa" y que ha podido contribuir a los problemas, con la mala praxis de "unos cuantos gestores de cajas de ahorros".
La banca no es la culpable de todo lo que está pasando" en España, ah dicho Dancausa, aunque ha admitido que ha tenido "parte de culpa" y que ha podido contribuir a los problemas, con la mala praxis de "unos cuantos gestores de cajas de ahorros".
LA virtud nos va a llegar por necesidad Con otra vía no contaba, y eso que presentábamos condiciones idóneas, como otras naciones favorecidas de Europa. Favorecidas por formar parte de una Unión cuyas garantías sociales y jurídicas, cuyos
Por el momento, y desde el pasado 17 de febrero, ya han sido colocadas las cajas para la recogida de los terminales viejos en 5.000 quioscos de España.
Por el momento, y desde el pasado 17 de febrero, ya han sido colocadas las cajas para la recogida de los terminales viejos en 5.000 quioscos de España.
CUANDO estalló toda la corrupción felipista, volvimos la mirada compasiva hacia Pilar Miró. No es que fuera loable que se vistiera a cuenta del erario público, pero sus trajes —cuyo importe devolvió, por cierto— se quedaban en una broma al