Cultura
Volverán los césares pero pueden ser tolerables, como fue en la II Guerra Mundial el caso de Churchill.
VISTAS las cosas como en un pequeño espejo retrovisor, las fiestas navideñas y las que hay en su entorno, tal y como fueron en el pasado, y realmente hasta ayer mismo por la mañana, nos aparecen con un extraño y encantador fulgor, y como
Y hacerlo con el desgarro y con la inteligencia de Umbral, resultaba peligroso porque todos los césares tienen una necesidad: la de creerse intocables.
J. P. YÁNIZBARCELONA. Lindsey Davis ha llegado a la entrega número 18 de su personaje Marco Didio Falco, un detective, un poco de antes de la carta, ya que desenvuelve sus artes deductivas nada menos qaue en época del Imperio Romano, hacia el
CastillaLeon
Y concluía con gran experiencia que «la historia para todos los césares ha sido a la vez una finca y una pista de circo». No sólo por ese premio, sino porque tu poesía sin sombras remonta la historia de los césares visionarios.
Espectaculos
MADRID. Robert Graves concibió «Yo, Claudio» y «Claudio el dios y su esposa Mesalina» rellenando los huecos que habían dejado los grandes historiadores romanos que escribieron las biografías de los césares, como Suetonio («Vida de los
UN trienio largo en el poder parece que es suficiente para que un dirigente con los avíos intelectuales de Zapatero decida ser recordado por las mercedes que concede al pueblo, como los césares de Roma o como el alcalde de Villar del Río.
Catalunya
Ahí están, como dos césares, como si el Español y el Barça fueran realmente suyos, con la sonrisa postiza y la pose de profesionales del palco.
Opinion
En la vieja Sevilla de Césares y Hércules,de corazas de armaos sin Pelaos ni Mellis,centuria verdadera de aquel siglo en que Cristoobrara su milagro del cazón en adobo,que con mitad del cuarto llenó cien freidurías...
Opinion
EN la vieja Sevilla de Césares y Hércules,de corazas de armaos sin Pelaos ni Mellis,centuria verdadera de aquel siglo en que Cristoobrara su milagro del cazón en adobo,que con mitad del cuarto llenó cien freidurías...