Nada tan agresivo como ese insidioso antinorteamericanismo, tan extendido en nuestra sociedad. Nada tan incomprensible como esa hostil visión de una gran nación, a la que se le reconoce su identidad democrática, pero a la que se le exime de
-Las naciones hispánicas miraban a la Revolución Americana cuando se independizaron y fundaron sus repúblicas. Sin embargo, durante el siglo XX hubo un potente antiamericanismo que aún persiste, ¿verdad? -Déjeme que le contradiga, el
UNA situación de crisis, como la provocada por la irresponsable actitud de la presidenta de la República Argentina, sirve para advertir la debilidad y escasez de los anclajes internacionales de nuestra política exterior. A medio plazo esa es la
UNA situación de crisis, como la provocada por la irresponsable actitud de la presidenta de la República Argentina, sirve para advertir la debilidad y escasez de los anclajes internacionales de nuestra política exterior. A medio plazo esa es la
Opinion
UNA de las características más acusadas de la progresía española es conjugar su antinorteamericanismo visceral con pirrarse por lo más típico norteamericano, Bogard, la novela negra, el clarinete de Woody Allen, el jazz, los tejanos, las
ENTRE la verdad y la mentira existe una delgada frontera, fácil de traspasar, que mantiene espatarrados a muchos servidores públicos. No es que la tendencia no alcance también a los particulares; pero es fácil entender, incluso desde el Gobierno,
A muchos europeos nos ha producido tanta insatisfacción como preocupación la actitud entreguista del tándem Solana-Fratini en su «tournée» islámica. Nos hubiera gustado que hubieran reivindicado nuestro derecho a la libertad de prensa -no sin
Internacional
Paso a paso Ángela Merkel reconfigura los principios de la política exterior alemana, rectificando el giro dado por su predecesor a una diplomacia que había gozado de gran estabilidad desde el fin de la II Guerra Mundial. Se acabó el
Subdirector del Real Instituto ElcanoLas elecciones presidenciales norteamericanas han suscitado un interés inusitado en el resto del mundo, y muy especialmente en Europa. De ahí quizá que algunos comentaristas apresurados no hayan dudado en
NI los Estados Unidos que representa, ni la Europa que le recibe, son en estos momentos los polos hegemónicos indiscutibles del planeta. La crisis económica mundial ha convertido esta primera visita al Viejo Continente del carismático presidente