En el fondo, estas protestas se alimentan de la soberbia de la izquierda, que se cree que tiene un derecho natural a controlar e imponer el modelo social de educación, de cultura y de valores colectivos.
Pero aunque afirmó que el desahucio «es la peor posibilidad que se puede dar, algo muy malo», no pudo evitar las protestas de este colectivo empeñado en perder la razón de fondo que pueda asistirles.
No contentos con haber realizado ya jornadas de huelga durante la visita de la delegación del Comité Olímpico a Madrid, durante la popular San Silvestre vallecana o la Cabalgata de Reyes, los sindicatos de Metro también aportaron ayer un nuevo
OPINION
Estaban encantados ayer en el Congreso, desde el presidente de la Cámara Baja a la bancada popular, con el «pacifismo» desplegado, en forma de pancarta, por un grupo de activistas de una organización ecologista. Jesús Posada calificó de
OPINION
Estaban encantados ayer en el Congreso, desde el presidente de la Cámara Baja a la bancada popular, con el «pacifismo» desplegado, en forma de pancarta, por un grupo de activistas de una organización ecologista. Jesús Posada calificó de
Y los mismos que abanderan las protestas contra el 21 por ciento del IVA cultural -aquí me tienen para lo que necesiten- dicen ahora que en tiempos de crisis no se pueden hacer estas cosas tan buenas.
Pero aunque afirmó que el desahucio «es la peor posibilidad que se puede dar, algo muy malo», no pudo evitar las protestas de este colectivo empeñado en perder la razón de fondo que pueda asistirles.
Me cuentan que el ojo del gran hermano barcelonés anda tuerto porque han sido inutilizadas videocámaras de algunos bancos y tiendas de algunas calles por donde se presume que circularán hoy las protestas.
Tal es el grado de extremismo de los convocantes -la sedicente plataforma ¡En Pie!- que esta vez cuentan con el rechazo de grupos tradicionalmente fijos en este tipo de protestas, como el 15-M o la Plataforma de Afectados por las Hipotecas.
Los empleados públicos sustituyeron ayer su tradicional concentración de los llamados «viernes negro» en la sede vallisoletana de las consejerías de Fomento y Medio Ambiente y Agricultura por un almuerzo reivindicativo con el que quisieron