BERLÍN. El célebre periodista de «Stern» que colocó a su semanario los diarios falsos de Hitler ha resultado ser un veterano colaborador de la Stasi, la policía secreta de Alemania Oriental. A mediados de los ochenta, la broma le costó a «Stern» unos 5 millones de euros y, en el juicio, salió a la luz que Gerd Heidemann sabía de la falsedad de los documentos, sobre cuya compra medió con el autor y se llevó casi un millón de euros.
Según los ficheros hallados por «Der Spiegel», Heidemann fue captado por la Stasi en 1953 y, bajo el nombre de «Gerhard» y el grado de «colaborador secreto», figuró en ellos hasta 1986, cuando dejó de ser considerado útil para la agencia, esto es, tres años después del fraude de los diarios, que costó la reputación a «Stern», al «Sunday Times» y a un reputado historiador que los respaldó.
El espía que vino del Elba, como lo califica el reportaje de «Spiegel TV» que se emite esta semana, era por entonces el reportero estrella de «Stern». A la vez habría pasado información a la Stasi sobre la llegada de armamento nuclear al puerto de Bremen, en la República Federal, y sobre la Escuela de Especialistas Nucleares de Oberammergau.
En las actas publicadas figura como principal motivo de sus acciones «el hacerse con cuanto más dinero mejor». Heidemann ha dicho a «Spiegel» que en realidad habría sido un «agente doble» y que quiso entregar todo el dinero a las autoridades de la RFA.



