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Esos entrañables «frikis»

JOB VERMEULENParticipantes de Lancelona disfrutando en plena sesiónDAVID PERIS.MENCHETABARCELONA. Un grupo de seis chavales, de entre 14 y 18 años, explora el entorno del Palau Sant Jordi en busca de

Actualizado 30/08/2008 - 02:46:04
JOB VERMEULEN
Participantes de Lancelona disfrutando en plena sesión
DAVID PERIS.MENCHETA
BARCELONA. Un grupo de seis chavales, de entre 14 y 18 años, explora el entorno del Palau Sant Jordi en busca de Lancelona, el lugar que les acogerá durante los próximos tres días. Están pletóricos y sonríen, pues están encantados de que por fin se celebre una «lan party» en su ciudad. ¿Pero dónde está la entrada? Carlos -o «No4», su apodo cibernético-, después de llamar a un compañero que se encuentra dentro del recinto, lidera el grupo. «Por aquí». Todos, sin excepción, llevan a sus espaldas un ordenador y una esterilla, elementos básicos para disfrutar como Dios manda de una buena «lan party». El material pesa horrores, pero les vale la pena. «Es lo que hay, pero dentro ya verás».
El evento
Un poco antes de las cinco de la tarde, momento en el que empezarán los torneos de videojuegos, la mayoría de los casi 400 participantes ya están instalados en sus puestos. Doce mesas, cada una con capacidad para 44 personas y sus respectivos ordenadores, están interconectadas entre si. Aquí todo es «online», todo gira entorno a una misma cosa: la pantalla, el teclado y sus múltiples derivados. Pero no todo es jugar en Lancelona:en los tres días que durará el evento, que ayer abrió sus puertas hasta las siete de la tarde de mañana, se realizarán, además de los torneos de videojuegos, talleres sobre robótica o ponencias sobre la «Televisión 2.0».
Los cerebros de esta «lan party», la primera a gran escala que se hace en Barcelona, son un grupo de más de 20 amigos sin experiencia previa en la organización de eventos. Entre ellos hay desde educadores sociales hasta ingenieros técnicos, un poco de todo. «Lo peor es el cansancio. Pero la verdad es que todo está saliendo muy bien y, también hay que decirlo, hemos tenido mucha suerte al poder montar todo esto en el Palau Sant Jordi». La idea de realizar Lancelona surgió después de varios años realizando pequeños eventos de este tipo, cuando entre todos decidieron crecer y hacer algo a lo grande.
Dentro de Lancelona
«No4» y sus amigos, después de hacer cola y etiquetar sus ordenadores -por si los robos-, entran triunfales en el Palau Sant Jordi. Apenas unos segundos después de cruzar la puerta, se encuentran con un grupo de amigos. «¡Ya estamos aquí!». Pero no hay mucho tiempo que perder, así que una vez hechos las pertinentes salutaciones, el grupo enfila directo hacia su mesa, justo al fondo del recinto. Mientras atravesamos el Palau, el paisaje visual se convierte en una travesía trufada de entrañables estampas «frikis». En la primera parada, encontramos a dos «pilotos» de simuladores de avión que, ataviados con cascos con sensor de movimiento incluido, se encuentran sentados pilotando en una especie de sillón con dos «joystics» a ambos lados del mismo.
En la segunda, un joven en plena efervescencia pubertosa araña de una guitarrasin cuerdas -pero sí botones- los acordes de una canción que aparece en la pantalla de su ordenador.
En la tercera, unos metros más adelante, una encantadora bilbaína, Nerea de nombre y «ciberfriky» de apodo, teclea con orgullo el P.C. que ella misma ha transformado. Después de un año de trabajos y mucha fibra de vidrio, «ciberfriky» ha convertido lo que sería la carcasa normal de un ordenador en una pequeña obra de arte, con la cabeza de un Alien coronando su creación. Justo detrás de ella, se encuentra Alex o «Fireman», el creador de un P.C. en forma de coche de bomberos: «lo de fuera es la cubierta de un coche de radiocontrol, y dentro, la base que aguanta los componentes está hecha de metraquilato. En total, unos 3.000 euros».
«Sek1»
Una vez en la mesa que les ha tocado, «No4» y sus amigos tardan apenas cinco minutos en instalar sus ordenadores y estar por fin enchufados a Lancelona. A pesar de la variada oferta, reconocen que su objetivo principal en estos tres días es jugar al «Counter Strike», un juego de acción en el que la meta es acabar -a base de tiros- con el equipo contrario.
«¿Cuantas horas jugáis al día?», pregunto. «Entrenamos unas tres horas diarias», contestan. «Es necesario practicar si lo queremos hacer bien en los torneos, lo más difícil es el «aim», o la puntería». El benjamín del grupo, y también de todo el Palau, es un chico de 14 años, «Sek1», que después de estar casi dos años jugando al «Counter», no ha dudado en abandonar el nido familiar y apuntarse también a esta «lan party».
Todo preparado
Es de recibo reconocer que Lancelona es una iniciativa que viene a completar la amplia oferta de ferias y congresos que se desarrollan en la ciudad. Aún siendo la Campus Party de Valencia la más popular en España, cabe esperar que la versión barcelonesa crezca en sus futuras ediciones. O al menos es lo que esperan sus organizadores, que si bien esta es su primera experiencia organizando una «lan party», ya están pensando en crecer el doble año tras año y darle un peso especial a las ponencias y talleres. Pero pase lo que pase, esta primera edición de Lancelona, con todos sus entrañables «frikis», partidas de rol y «tunning» de ordenadores, dejará un buen sabor de boca.
El Palau Sant Jordi acoge desde ayer y hasta mañana a Lancelona, un encuentro relacionado con las nuevas tecnologías
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