Juan Antonio Samaranch ocupa plenamente su tiempo entre Barcelona y Lausanne. Presidente de Honor del Comité Olímpico Internacional, a sus 87 años lleva una vida «bastante contemplativa, consciente de que no puedo pasar de ciertos límites». En su despacho como presidente honorífico de La Caixa, su agenda diaria es intensa, «viajando menos de lo que querría».
-¿Cómo vive la llegada de unos nuevos Juegos Olímpicos?
-En segunda fila, porque no estoy muy activo. Terminó mi etapa al frente del COI. Por otra parte debo ser muy cauto en mis manifestaciones ya que la responsabilidad de afrontar problemas como los que existen en estos momentos ante los Juegos Olímpicos de China es del presidente Jaques Rogge.
-Usted llegó a la presidencia del COI y uno de sus mayores logros fue superar la situación de boicot que se vivió en Moscú y en Los Ángeles.
-Hay que tener en cuenta que lo que pasó en Moscú no estaba dentro de mi responsabilidad. Yo fui elegido cuando se extinguió la llama de los Juegos de 1980. De cualquier modo, una de mis primeras actuaciones fue recuperar que la República de China pudiera ser miembro del Comité Olímpico Internacional, del movimiento olímpico, algo que ya estaba encaminado por el anterior presidente Lord Killanin.
Taiwan no había aceptado este cambio, y no sólo no lo había hecho sino que había ido a los juzgados suizos para poneruna demanda en contra del COI. Pudimos allanar estos problemas y conseguir algo único, que el COI fuera la primera organización en el mundo política y deportiva que aceptara a la República PopularChinaa participar en unos juegos con equipos distintos. Ante aquel paso, Taiwan puso una serie de condicionescomo que no podía llamarse equipo de la República de China, sinoComité Olímpico Chino de Taipei, con la bandera de su comité olímpico y no la nacional. Este acuerdo fue muy importante y seguido por todas las federaciones internacionales, tanto que se permitió a la juventud participar en los Juegos y también formar parte de todas las grandescompeticiones internacionales.
-A raíz de este momento el boicot a los Juegos desapareció y se entró en una dinámica más fácil...
-Bueno yo sufrí un intento de boicot en Los Ángeles. Al final se consiguió la participación de algunos de los países del mundo comunista. Tuvimos allí a Yugoslavia, a la Rumanía de Nicolae Ceaucescu, y tuvimos la aparición del equipo olímpico de China, que fue un espaldarazo. Su entrada en el estadio olímpico de Los Ángeles, en donde recibió una de las más grandes ovaciones que he oído en mi vida vale la pena recordarlo ahora.
-¿Se corrió en algún momento riesgo de la desaparición de los Juegos?
-Algunos periodistas dijeron que los Juegos de Moscú iban a ser los últimos, y no sólo no lo fueron, sino que se ha conseguido que tengan más importancia que nunca.
-¿Cuál fue la fórmula mágica que aplicó entonces?
-A mí me sirvieron los años que estuve en el cuerpo diplomático español porque aprendí mucho. Yo he tenido, no sé si la virtud, pero sí la suerte de conocer gente que sabe más que tú, está más preparada que tú y pedirles consejo. Me ha ayudado mucho Kissinger, Andreotti...
-¿En qué momentos?
-Por ejemplo cuando tuvimos gravísimos problemas ante los Juegos de Seúl. En las conversaciones entre Corea del Norte y del Sur, Andreotti siempre me aconsejó que si no llegaba a un acuerdo aplazara la reunión, nunca cerrarla. Así lo hicimosy al final llegó el acuerdo.
-¿Seúl fue una situación clave en su mandato?
-Yo me encontré con que se dieron los Juegos aSeúl,a Corea del Sur, un país que no tenía relaciones con más de la mitad de los países del mundo, que estaba en guerra con Corea del Norte, que los países comunistas no querían ni hablar, que no iban. Poco a poco comenzamos las conversaciones. La tácticafue no cortar nunca, y ofrecerles muchos deportes para organizar al Norte aunque se sabía que no podían organizarlos. Yo tenía las confianza de Corea del Sur, tenía libertad para hacer lo que quisiera con tal de llegar a un acuerdo y este ofrecimiento facilitó que la República Popular China y la Unión Soviética le dijeran a Corea del Norte: «ya habéis conseguido lo que queríais, nosotros participamos». Y en el momento que la URSS y China Popular dijeron que participaban, era el éxito de los Juegos. Un éxito que fue rotundo no sólo por los Juegos, porel cambio del país, y no deportivo solamente, económico y, algo muy importante, político.
-¿Todo gracias almovimiento olímpico?
-Bueno, nuestro ideal es no hacer política, pero hoy día la política está por todas partes...
-¿La situación de Seúl era más grave que la que se pueda vivir ahora en China?
-Insisto en que no es mi responsabilidad analizarlo. Yo personalmente tengo una relación con China muy intensa, les quiero y admiro. He conocido esepaís en los últimos treinta años y el cambio que ha dado es impresionante.
-¿Ha cambiado más aún desde la nominación para ser sede olímpica?
-La elección de China fue fácil. Los miembros del COI queríanir a China, sabían que tiene la quinta parte de la población mundial, que estaba haciendo mucho por el deporte. Además no olvidábamos que se portó muy bien con nosotros en su participación en Estados Unidos en un momento grave.
-Sin embargo, ya había presentado una candidatura anterior...
-Fue para el 2000 y perdió por dos votos. Quedaron muy defraudados, tanto que para animarles le dije al presidente chino que se presentaran al 2004 y me dijo: «a un chino cuando le muerde una serpiente venenosa se acuerda por mucho tiempo», con lo que no se presentaron. Sí lo hicieron para las de 2008 que ganaron muy fácilmente y en estos ocho años su avance con crecimientos del orden del 12-15 por ciento es impresionante.
-¿Sólo cambios económicos?
-Ellos han dado muchos pasos positivos, el mayor para mí ha sido que la población china vive mucho mejor que antes. Haceveinte años, todos con el mao y en bicicleta; hoy el problema es que no hay bicicletas sino millones de coches que producen una polución que también puede ser un problema. Pero junto a la polución de las fábricas lo van a solucionar.
-Y el Tibet, ¿va a marcar los Juegos?
-Es cierto que en los últimos días ha surgido lo del Tibet, pero se ha abierto bastante. Yahay periodistas internacionales que sabrán y contarán lo que pasó con la revuelta . La sofocaron con los medios que tenían, pero hay una cosa positiva, que el Dalai Lama no pide la autonomía para Tibet, pide un estatuto de mucha más libertad y nunca quiere castigar al pueblo chino, es decir que los Juegos tienen que celebrarse.
-¿Su opinion es quetodo se va a desarrollar con normalidad?
-Ahora tenemos el problema de la antorcha que pasará por París, Londres, San Francisco, Sidney... y puede haber incidentes, pero esto es futuro.
-¿Existen razones objetivas para un boicot a los Juegos?
-Es que nadie habla de boicot, habla de boicotear la ceremonia de la inauguración. Sialgunos políticos no quieren ir a la ceremonia, no hacen ninguna falta, los que hacen falta son los atletas.
-¿Se utiliza el deporte para presionar situaciones o regímenes políticos?
-Nosotros no podemos presionar, estamos en nuestro mundo. Un mundo maravilloso en el que 204 países se reúnen, razas distintas, tradiciones distintas, sistemas políticos distintos, todos conviven en paz. Esto es algo de lo que estamos muy orgullosos,de que los Juegos Olímpicos sean la gran fiesta mundial de la juventud, del deporte y de la paz.
-¿De que se siente más orgulloso en su paso por el COI?
-Encontré el movimiento olímpico en una situación que no quierocalificar y lo dejé en otra muy distinta. También tuvimos el acierto de elegir un sucesorque está haciendo una espléndida labor. Potenciar a las mujeres como miembros del COI y nivelar su participación con los hombres; cambiar nuestra Carta Olímpica, nuestra constitución, que era muy cerrada y difícil de modificar porque significaba que los miembros del COI tenían que hacer dejación de una serie de poderes y ventajas. Hoy en día el COI no es una parte del movimiento olímpico, el COI es el movimiento olímpico.
-Cuentan que sacó de la bancarrota al movimiento olímpico.
-También fue importante conseguir medios económicos, para nosotros, para los comités nacionales y para las candidaturas. Es tan importante que no dependas de nadie, de ningún gobierno. Somos totalmente autónomos, eso nos da fuerza. Cuando visitamosun país no vamos a pedir dinero, vamos a darlo.
-Y su peor momento.
-La crisis de Salt Lake City que acabó cuando fui a declarar a Estado Unidos bajo juramento.
-¿Le tembló el puslo a la hora de decidir la expulsión de varios miembros del COI?
-Era necesario. Fue muy triste para mí, pero cumplimos una obligación, castigamos a los culpables por corrupción.
-¿Ha cambiado en algo el COI que usted presidía de de ahora?
-Sí, bastante. El presidente actual tiene su propia personalidad y ha creado los Juegos Olímpicos de la Juventud, que para mí es una gran idea.



