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Blanco White en el entorno de Darwin

En este año en que se celebra el segundo centenario del nacimiento de Darwin y, sobre todo, el sesquicentenario de la publicación de «El origen de las especies», se está analizando su obra y su figura

Actualizado 29/11/2009 - 02:51:12
En este año en que se celebra el segundo centenario del nacimiento de Darwin y, sobre todo, el sesquicentenario de la publicación de «El origen de las especies», se está analizando su obra y su figura de forma exhaustiva desde los más diversos puntos de vista. Así, con respecto a las influencias ejercidas sobre Darwin, en España concretamente se ha destacado la influencia ciertamente relevante de un naturalista y explorador insigne como Félix de Azara, como muy bien ha destacado Mónica Fernández-Aceytunoen varios artículos publicados en ABC.
Pero, sin embargo, han pasado desapercibidas las relaciones quetuvieron con Darwin y su entorno la vida y la obra de otro insigne español-aunque heterodoxo, Menéndez Pelayo dixit, el clérigo yliterato sevillanoJosé María Blanco White (1875-1841). Y es que Blanco White, tras exiliarse en Inglaterra en 1810 forzado por sus problemas religiosos y políticos agravados por la invasión de los franceses, mantuvo activas relaciones con diversos representantes de la sociedad inglesa que tuvieron parte directa o indirecta en el nacimiento y el desarrollo de la obra de Darwin, y, lo que quizás es más importante, suvida y su propia evolución personal sirvieron de ejemplo para algunos de ellos incluido el propio Darwin.
Así, Blanco White durante sus estancias en Oxford contactó con dos clérigos anglicanos que intervinieron oponiéndose a Darwin y su obra: Wilberforce (arzobispo de Oxford) yWhately (arzobispo de Dublín).El primero es el famoso oponente a Th. Huxley en la famosa «tenida» que tuvo lugar en Oxford en junio de 1860 tras la publicación de «El Origen de las especies», en la que para desacreditar la teoría de la evoluciónse dice que preguntópor qué parte, si de padre o de madre, descendía su oponente del mono. Y tanto Wilberforce como Wately publicaron en diversos periódicos artículos en contra de la teoría evolucionista e incluso firmaron manifiestos en contra.
En el contexto de esta relación, Blanco White estudiódos de las obras más importantes del teólogo Paley que también influyeron sobre Darwin: «Teología Natural» y «Evidencias de la Cristiandad».Blanco tradujo esta última obra al castellano a instancias de Wilberforce, aunque luego la «regaló» a otro exiliado español. En el caso de Darwin, la lectura de la «Teología natural» si bien no le fue de tanta utilidad para plantear su teoría evolutiva como otras obrascomo el «Ensayo sobreel crecimiento de la población» de Malthus o «Los principios de Geología» de Lyell, sí le sirvió para obtener la idea de que los seres vivos estaban adaptados a los ambientes en que viven, aunque el «causante» de ello no fuese para Darwin un ser superior como defendía Paley sino la selección natural. Por la lectura de estas obras y por las observaciones realizadas durante su viaje en el Beagle (1831-36) Darwin concibió la teoría de la selección natural como motor del cambio evolutivo en 1838, aunque sólo la publicase en 1859.
En el caso de Blanco, la lectura de las dos obras de Paley mencionadasy los sentimientos que le embargaron al asistir a los cultos de la Iglesia anglicana, le hicieron resucitar su inspiración religiosa-muerta por la intransigencia religiosa que sufrió en España-ysu voluntad de convertirse al anglicanismo. Sobre estos dos pilares Blanco se convirtió a la religión anglicana, siendo ordenado sacerdote en 1814, aunque no aprovechó el cambio para casarse como hicieron otros clérigos católicos convertidos al anglicanismo. Pero desde dicha fecha hasta 1835 en que vuelve de Dublín, a donde había ido en 1832 para ser educador de un hijo del obispo Whately, Blanco tiene muchas dudas con su nueva religión lo que le lleva ya en Liverpooldonde finalmente murió en 184, a pasar al unitarismo y, finalmente, a evolucionar hacia un deísmo-panteísmo, en definitiva a llegar a ser un librepensador, lo que de nuevo, esta vez en Inglaterra, le causó muchos problemas y enfrentamientos.
Y es precisamente el relato de su evolución religiosa que forma gran parte de su autobiografía que fue publicada -en inglés- tras su muerte (en 1845) lo que relaciona más directamente a Blanco White con Darwin y su entorno. Esta obra tuvo un gran y desigual impacto en la sociedad inglesa. Así, el obispo Whately, además de poner muchas trabas para que se publicase, la criticó duramente pues, aunque estimó a Blanco durante toda su vida, receló que su relación le granjease las iras de los ortodoxos. Y otro famoso obispo, John Newman que estaba haciendo el camino inverso de Blanco, es decir pasando del anglicanismo al catolicismo -es el caso más famoso del trasiego en ese sentido hasta la conversión de Tony Blair- le escribió a Wilberforce que la obra de Blanco era un «dismal horrible work», es decir un «tenebroso y horrible trabajo».
En cambio, si hubo un intelectual al que el relato de Blancocausó una impresión positivafue aLyell quién, como hemos visto, fue el pilar en geología sobre el que se basó Darwin para alumbrar su teoría. Así,en julio de 1845 Lyell escribe a su suegro que está leyendo esta obra y que debería ser tomada como ejemplo por los científicos de forma que sean capaces de modificar sus doctrinas y opiniones cuando-como en el caso de Blanco-nuevos hechos y razonamientos estén disponibles. Y apostilla que el sufrimiento que experimentarán por ello no será nada comparado con el que tuvo el español a quien llama «Saint Blanco The Martyr». Indudablemente a Lyell le fascinó la búsqueda incansable de la verdad por parte de Blanco que además servía para articular lasdudas de muchos pensadores victorianos, entre los que hay que suponer que estaba él mismo y el propio Darwin. De hecho, Lyell introdujo también estos pasajes en una carta que dirigió a Darwin en 1845, quién posteriormente,en 1860, los volvió a sacar y a enviar a Lyell-para «animarse» mutuamente- cuando arreciaba la polémica al publicarse «El origen de las Especies».
Es decir que finalmente el relato de la vida de Blanco White y de su búsqueda sin descanso de la verdad le sirvió de ejemplo y de refuerzo moral a Darwin y a su entorno, algo que hasta ahoracreemos no ha sido suficientemente señalado. Y esta aportación de la vida y la obra del expatriado español al entorno de Darwin y su obra realzan aún más si cabe sus valores humanos yliterarios-tanto en castellano como en inglés- como de forma magistral viene defendiendo desde hace tiempo Juan Goytisolo-otro ilustre heterodoxo.
Profesor de Genética
Universidad de Granada
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