C. DE ANGEL
BARCELONA. Una reyerta entre dos familias de etnia gitana en la noche del viernes en Sant Boi de Llobregat (Barcelona) acabó con dos muertos y un herido después de un tiroteo en plena calle tras una fuerte discusión, según explicaron fuentes policiales. El supuesto autor de los disparos fue detenido esa misma noche por los Mossos d´Esquadra en el colindante municipio de Viladecans.
Fuentes del vecindario aseguraron a Efe que las dos familias mantenían una disputa familiar desde hacía un tiempo, al parecer, por un asunto sentimental.
Las dos víctimas, padre e hijo, de 50 y 35 años, eran muy populares en el barrio y «unas personas muy buenas, los mejores de la zona», según declaró una vecina. La familia de los dos hombres se mostró muy afectada y declinó hacer declaraciones a los medios.
Rápida detención
La policía no tardó mucho rato en detener al presunto agresor, Manuel H. S., de 39 años, que iba armado y presentaba heridas de gravedad por arma blanca. El hombre fue trasladado a un hospital, donde está bajo custodia policial, a la espera de su recuperación para su puesta a disposición judicial.
Un vecino de la zona, José Fernández, constató la versión policial a Ep: «Yo salí a sacar el perro y escuché como unos petardos. Luego me di cuenta de que eran disparos y me fui de allí porque seguían», relata el testigo.
Durante todo el día de ayer hubo un gran trajín de amigos y familiares en el domicilio de las víctimas, en el barrio de Camps Blancs, una zona de las más conflictivas del municipio santboiano. A mediodía se produjo una concentración, donde se contabilizaron medio centenar de personas, cerca de la casa de las víctimas, en una zona ajardinada entre edificios.



