G. A. M. G.
TALAVERA. Los vecinos del barrio de El Parque, en el que vive el alcalde, José Francisco Rivas, han anunciado acciones de protesta por lo que consideran un abandono municipal en los problemas de ruidos y molestias que sufren cada fin de semana.
La asociación de vecinal celebró en la noche del pasado jueves una asamblea en la que tomaron el acuerdo de acudir al las sesiones del Pleno del Ayuntamiento con la intención de generar los mismos problemas que ellos sufren. Considerarían un trato discriminatorio que a ellos se les impida hacer ruido cuando la autoridad local lo está consintiendo desde hace años en el citado barrio.
Los vecinos se vienen quejando desde antiguo tanto de las molestias del «botellón» como de los ruidos que causan diversos locales de hostelería de los numerosos que pueblan la zona, así como que se permita la circulación de motocicletas a todas horas por una zona que es completamente peatonal.
Invitación a Rivas
La asociación también ha tomado nota de lo que considera una desconsideración del alcalde, que fue invitado a participar en la asamblea del pasado jueves o, en su defecto, a enviar una comunicación sobre sus intenciones respecto a las repetidas reivindicaciones del barrio en el que él mismo habita.
Rivas se limitó a enviar un correo electrónico disculpando su presencia en la asamblea por obligaciones de su cargo. Ahora los vecinos tienen intención de reflejar en el salón de plenos del Ayuntamiento las molestias que ellos mismos padecen cada semana, aunque más moderadamente.
Años atrás, un vecino ganó un litigio contra el Ayuntamiento por esta misma causa. Las sucesivas denuncias por ruidos y las mediciones realizadas por la Policía Local, tras un largo pleito, le reportaron una sustanciosa indemnización en millones de pesetas que tuvo que pagar el municipio, es decir, los ciudadanos en general.
El tribunal sentenció que el Ayuntamiento había hecho dejación de sus funciones propias, causando un serio y prolongado perjuicio al damnificado, por lo que fijó una fuerte indemnización. La sentencia, sin embargo, no fue aprovechada por otros vecinos en las mismas condiciones.



