La perra Laika, la primera criatura que fue puesta en órbita, en noviembre de 1957, murió pocas horas después del inicio de su misión espacial, según ha revelado el doctor Dimitri Malashenkov en el Congreso Mundial del Espacio que se ha celebrado en Houston.
Las fuentes oficiales soviéticas hicieron creer al mundo durante 35 años que la perra estuvo viva al menos durante una semana y pereció sin dolor. Ahora se ha desvelado que el animal falleció por exceso de calor y pánico a las cuatro horas del inicio del vuelo.
Los sensores médicos que se le colocaron a la perra Laika indicaron que durante el lanzamiento su presión arterial se triplicó y en el momento de alcanzar la ingravidez su pulso empezó a descender hasta alcanzar un ritmo normal. La perra Laika, a la que vemos en la portada de ABC momentos antes de su lanzamiento, vagabundeaba por las calles de Moscú cuando fue capturada y preparada para viajar al espaciopor las autoridades.
Los estudios del doctor ruso Malashenkov también han permitido revelar cómo murió Laika. La telemetría de la cápsula «Sputnik 2» ha demostrado que la temperatura y la humidad se incrementaron después del comienzo de la misión. Estas anomalías, según el doctor Malashenkov, explicarían la razón por la que sólo cinco o siete horas después del lanzamiento ya no se recibían en tierra ningún signo de vida de la «perrita astronauta». El satélite en el que viajó Laika dió un total de 2570 vueltas a la tierra y regresó el 4 de abril de 1958.
Las fuentes oficiales soviéticas hicieron creer al mundo durante 35 años que la perra estuvo viva al menos durante una semana y pereció sin dolor. Ahora se ha desvelado que el animal falleció por exceso de calor y pánico a las cuatro horas del inicio del vuelo.
Los sensores médicos que se le colocaron a la perra Laika indicaron que durante el lanzamiento su presión arterial se triplicó y en el momento de alcanzar la ingravidez su pulso empezó a descender hasta alcanzar un ritmo normal. La perra Laika, a la que vemos en la portada de ABC momentos antes de su lanzamiento, vagabundeaba por las calles de Moscú cuando fue capturada y preparada para viajar al espaciopor las autoridades.
Los estudios del doctor ruso Malashenkov también han permitido revelar cómo murió Laika. La telemetría de la cápsula «Sputnik 2» ha demostrado que la temperatura y la humidad se incrementaron después del comienzo de la misión. Estas anomalías, según el doctor Malashenkov, explicarían la razón por la que sólo cinco o siete horas después del lanzamiento ya no se recibían en tierra ningún signo de vida de la «perrita astronauta». El satélite en el que viajó Laika dió un total de 2570 vueltas a la tierra y regresó el 4 de abril de 1958.



