La convulsa negociación entre el grupo Prisa e Imagina está poniendo en jaque a uno de los proyectos audiovisales que más ha dado que hablar en los últimos meses: la TDT de pago. Según ha podido saber ABC de fuentes de toda solvencia, la cúpula de Prisa pretende que el Ejecutivo retrase la aprobación en Consejo de Ministros del Real Decreto que da cobertura legal a esta modalidad de televisión.
En principio, dicho texto debería ser aprobado este mismo viernes, coincidiendo con la última reunión del Gobierno antes de las vacaciones de verano, y tras haber recibido ya el informe no vinculante del Consejo de Estado. De retrasarse, la TDT de pago debería esperar a a la «vuelta al cole», allá por el mes de septiembre, para recibir la luz verde oficial que necesita.
Es cierto, no obstante, que el Ejecutivo ha convocado una reunión más del Consejo de Ministros para el 13 de agosto pero, fuentes cercanas al mismo, apuntan que podría ser un «monográfico de la crisis» y que se ceñiría, por tanto, a la aprobación de medidas como la cobertura extra de los parados.
De retrasarse finalmente a septiembre, el grupo editor conseguiría frustrar el triunfal desembarco que Mediapro había planeado en este negocio. La gran apuesta del grupo que preside Jaume Roures es Gol TV -un canal con una oferta que suma al fútbol nacional, las principales ligas internacionales (Premier League y el Calcio incluidas) a un precio inferior- por lo que, aplazar a septiembre su aprobación, seria un desajuste importante de sus planes. Y no sólo por los motivos de lanzamiento publicitario de cara al comiezo de la Liga nacional, sino también de cara a la distribución de los descodificadores especiales que necesita la plataforma y de los cuales ya ha encargado más de medio millón.
En cualquier caso, haya TDT de pago este viernes o no la haya, lo cierto es que la disputa llega en mal momento para el Ejecutivo, que quiere pasar de puntillas por las negociaciones entre Prisa e Imagina. Ambas compañías se dieron el viernes pasado quince días de plazo para llegar, si acaso, a un acuerdo de mínimos, si bien, el «OK» de la TDT podría malinterpretarse en Prisa como un apoyo indirecto a Imagina.



