
Rajoy y Zaplana comparecieron ayer tras el Consejo de Ministros. JAVIER PRIETO
MADRID. El vicepresidente primero y portavoz del Gobierno, Mariano Rajoy, salió ayer en defensa de su compañero de partido Jaime Mayor Oreja tras la ausencia de éste en la votación de Presupuestos en la Cámara de Vitoria. Rajoy señaló a preguntas de los periodistas en la rueda de prensa que sigue a la reunión del Consejo de Ministros que «estas cosas pasan a veces en la vida». Comentó que el primer disgustado es el propio Mayor Oreja, «que a estas alturas poco tiene que acreditar en materia de lucha antiterrorista». El presidente del Grupo Popular se puso ayer en contacto telefónico tanto con el jefe del Ejecutivo, José María Aznar, como con el secretario general del PP, Javier Arenas, para explicar lo sucedido.
En definitiva, Rajoy lamentó que «equivocaciones o mala suerte las tenemos todos» y prefirió poner el acento en las iniciativas legales contra el terrorismo aunque luego, «en el camino» ocurran cosas como la fuga del etarra Ibón Fernández Iradi o lo acontecido ayer en el Parlamento Vasco, algo que, en todo caso, afirmó, «no empaña la trayectoria de nadie».
Admitió asimismo que la aprobación de las cuentas públicas vascas «tiene su importancia», aunque a continuación matizó que la historia demuestra «que tampoco le genera a Ibarretxe una gran preocupación no aprobarlas», en relación a la prórroga presupuestaria del año 2001.
El PSOE fue, sin embargo, mucho menos benevolente a la hora de evaluar los acontecimientos. El portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, se empleó con especial dureza, quizá también para devolver las críticas que le supusieron su actuación con el «Prestige». Así, acusó a Mayor de haber hecho dejación de sus responsabilidades y de dedicar «más tiempo a intentar solucionar los problemas sucesorios del PP». La actitud de Mayor Oreja, añadió, «es incompatible con la dedicación, el trabajo y la responsabilidad que supone estar en un puesto de elección». Por eso, pidió a Javier Arenas, «tan presto siempre a pedir responsabilidades a la oposición, pero tan reservado y escueto para exigirlas en su partido», que aproveche la oportunidad para hacerlo, informa Ep.
Arenas no dudó en responder a Caldera del que dijo que «quien manipula documentos oficiales no tiene ninguna credibilidad para pedir responsabilidades a los demás. Cuando se oye hablar a Caldera de irresponsabilidad es como estar ante el mejor chiste del año». Tras justificar que sus compañeros del País Vasco «han sido víctimas de una argucia parlamentaria», le recordó a Caldera como «debería haber dimitido hace tiempo» y que Jaime Mayor «ha sido, es y será ejemplar en el cumplimiento de sus obligaciones».



