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El visón americano «se come» al europeo

Los expertos consideran que si no se toman medidas urgentes, el visón europeo podría desaparecer del territorio español en un plazo no superior a diez años

Actualizado 28/10/2002 - 09:21:44
El visón europeo se ha extinguido en todo el centro de Europa.Florian Möller/Euronerz e.V.
El visón europeo se ha extinguido en todo el centro de Europa.Florian Möller/Euronerz e.V.
Uno de los mamíferos más desconocidos de nuestra fauna, el visón europeo, podría desaparecer si no se toman las medidas necesarias para frenar su regresión. Tan desconocido es que muchos no saben hablar de visón si no le anteceden las palabras «abrigo de». Sin embargo, el de los abrigos es el visón americano, a la que ahora se ha declarado especie «non grata», para dar una oportunidad al visón europeo, cuyas dos únicas poblaciones viables subsisten en el suroeste de Francia y el norte de la Península Ibérica. Aunque el visón americano llegó a Europa en los años 20, no fue hasta la década de los 80 cuando se establecieron las primeras granjas de visones en nuestro país. Las continuas fugas e, incluso, la suelta de todos los animales cuando cesaba la actividad de la granja han llevado a que el visón americano ocupe una gran parte de nuestro territorio y se haya asilvestrado.
El problema está, según explica Luis Lopo, biólogo de la Consejería de Turismo y Medio Ambiente de La Rioja, en que «la especie invasora se ha asilvestrado y va ocupando paulatinamente los territorios antes ocupados por el visón europeo», pues la especie americana es de mayor tamaño y más agresiva que la europea. Esto está ocurriendo de forma muy clara en los ríos de la provincia de Álava, en Burgos y hace poco se ha detectado también la presencia de visón americano en algunas zonas de La Rioja.
Frenar su avance hacia el Ebro
Precisamente, los reductos que aún quedan para el visón europeo se encuentran en el norte de Castilla y León, La Rioja, País Vasco, Navarra, y de forma esporádica en Aragón y Cataluña. En la actualidad, explica Lopo, existe una «gran mancha de distribución» del visón foráneo por todo el centro de la Península, sobre todo en las provincias de Segovia y Salamanca, llegando hasta Burgos, por lo que «es difícil» poner freno a su avance, aunque es fundamental que no se extienda hacia el valle del Ebro, para lo que habrá que erradicar las pequeñas poblaciones que existen en Álava en algunos ríos tributarios del Ebro.
Por ello, el grupo de trabajo del visón europeo acordó en su última reunión declarar al visón americano especie «non grata» y que de manera urgente se impulse desde el Ministerio de Medio Ambiente, en coordinación con las Comunidades Autónomas, un Plan de Prevención y Erradicación del visón americano en España. El problema del visón foráneo no es sólo que ocupe los territorios donde vive la especie europea, sino que además es portador y agente transmisor de un nuevo virus tremendamente infeccioso y mortal para los mamíferos, que provoca la enfermedad aleutiana. Esta enfermedad ya ha empezado a detectarse en poblaciones silvestres de visón europeo, pero afecta también a otros mamíferos como el turón y la nutria.
Ambas circunstancias han provocado que el declive que ya se había iniciado debido a la pérdida de su hábitat -vive asociado a cursos de agua y zonas húmedas, por lo que la canalización de los cauces, la contaminación del agua y la desaparición de la vegetación de ribera han influido en su regresión- se haya acelerado, reduciéndose el número de ejemplares y sus áreas de distribución. Además, el precedente de las poblaciones del resto de Europa, donde el visón americano hizo desaparecer a su homónimo europeo de una forma rapidísima, dejando a su población restringida a unos puntos muy concretos del centro de Rusia, Estonia y Rumanía, lleva a señalar como principal culpable de su situación a la especie americana.
Programa de cría en cautividad
Se estima que en este momento el número de machos en la población de la Península Ibérica no supera los 220, casi un 25 por ciento menos que hace sólo dos años, y que la población total no alcanza ya el millar de ejemplares. Según Luis Lopo, «si no se toman medidas urgentes, el visón europeo puede desaparecer en un plazo no superior a diez años». Además de este plan de erradicación, su recuperación pasa también por controlar los riesgos de escapes de visones americanos en granjas y por impedir la instalación de nuevas granjas en nuestro país e incentivar a las que ya existen a reconvertirse a otras actividades. Esto quedará recogido en una normativa de carácter básico que se está preparando. Asimismo, se pondrá en marcha un programa de cría en cautividad, que permitirá obtener más información sobre el manejo en cautividad de la especie y contar con un reservorio genético por si todos los esfuerzos anteriores fallan y se extinguiera de la naturaleza.
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