Continúa la campaña contra la figura de Su Majestad el Rey. Hasta ahora, habían sido los republicanos de ERC los que se habían arrogado el liderazgo de esa estrategia circunscrita sólo a Cataluña. Pero a partir de ayer entra en escena un nuevo elemento de más importancia, si cabe: la campaña llega a una alta institución del Estado, como es el Senado, y se involucra a los socialistas catalanes.
La Entesa de Progrés -el grupo parlamentario donde se integran el PSC, ERC e ICV- ha presentado en la Cámara Alta una enmienda al proyecto de ley de la Carrera Militar cuyo objetivo es despojar al Rey del mando supremo de las Fuerzas Armadas y sustituirlo por el presidente del Gobierno.
Lo ocurrido ayer en el Senado alcanzó tintes surrealistas. Tras conocerse el rechazo general que la medida originó en el Congreso -incluidos el PSOE e IU-, los senadores del PSC e ICV se desmarcaron de sus socios de ERC. En un comunicado difundido horas después, los socialistas catalanes y los ecocomunistas «aclaran» que la propuesta es «en realidad» una iniciativa de los independentistas -«no de la totalidad del grupo», dicen- y que votarán en contra cuando se debata en la Cámara Alta. Lo que no explican es por qué razón no impiden que se celebre el debate de la iniciativa en el Senado.
La enmienda, que propone que sea el jefe del Ejecutivo el que ostente el mayor empleo de los Ejércitos, justifica el cambio en el hecho -en su opinión- de que «no se puede admitir en democracia que el máximo rango militar se otorgue en función de nacimiento y no de capacidad».
El artículo 2.1 del proyecto de ley de Carrera Militar establece que «el Rey tiene el empleo militar de capitán general del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire, máximo rango militar que le corresponde en exclusiva como mando supremo de las Fuerzas Armadas». La enmienda de los independentistas plantea que donde dice «el Rey...» ponga «el presidente del Gobierno...». ERC quiere también que se suprima el artículo 2.2 del proyecto: «El Príncipe de Asturias podrá desarrollar la carrera militar y tener los empleos militares que, mediante real decreto, determine el Gobierno, que queda facultado para establecer un régimen propio y diferenciado teniendo en cuenta las exigencias de su alta representación y su condición de heredero de la Corona de España».
Esquerra justifica su propuesta con el argumento de que el artículo 14 de la Constitución -el que se refiere a la igualdad de los españoles ante la ley- no otorga «justificación al redactado del artículo original del proyecto de ley».
España no es una nación
Hay también otra constante en las enmiendas de ERC: no quiere que el proyecto se refiera a España como «Nación», sino como «Estado». Así, propone reiteradas veces sustituir el término «territorio nacional» por «territorio estatal».
Por su parte, el BNG propone que se elimine la disposición que regula el juramento o promesa ante la bandera de España por entender que hay que «suprimir fórmulas arcaicas de ensalzamiento de valores que deberían ser superados».
La iniciativa de ERC fue, en primer lugar, motivo de sorpresa y de duras críticas en el Congreso. El portavoz del Grupo Socialista, Diego López Garrido, tachó la propuesta de «absurda». Más duro, si cabe, fue el portavoz del PSOE en la Comisión de Defensa, Jesús Cuadrado, que calificó de «analfabetos» a quienes redactaron la enmienda. Por su parte, el portavoz del Grupo Popular en dicha Comisión, Fernando López Amor, consideró que la iniciativa es «una barbaridad y un despropósito» del PSC, que viene a demostrar que «el PSOE no garantiza la estabilidad de país».
El PNV, en su línea, también mantuvo la campaña contra el Rey con nuevas críticas de sus parlamentarios Emilio Olabarria e Iñaki Anasagasti.
Mientras, en el Parlamento catalán, el portavoz de ERC, Joan Ridao, hizo saltar por los aires la imagen de moderación trabada por José Montilla, al dejar claro que preside el Gobierno autonómico para «trabajar por la independencia».