L.D.
VALENCIA. El ordenador de los cien dólares participó ayer en la Campus Party, a donde llegó de la mano de uno de sus impulsores, el brasileño, Marcelo Tossatti.
Dentro del proyecto «One laptop per child» (un portátil por niño), este pequeño ordenador permitirá al tercer mundo asomarse al mundo de la tecnología en un futuro no muy lejano. Tiene un coste mínimo pero es muy resistente, por lo que sus creadores confían en que se convertirá en manos de los más pequeños en una útil herramienta educativa. En este sentido, Tossatti se mostró muy optimista con los resultados que se están alcanzado. El impulsor de este proyecto es Nicholas Negroponte quien trabaja desde el Instituto Tecnológico de Massachussets para que sean las administraciones quienes adquieran este ordenador a los niños sin recursos, ya que según aseguró Tossati «es una herramienta educativa, no tecnológica»,
Este peculiar portátil ha sido diseñado por expertos del mundo académico y de la industria. El resultado es un modelo con programa de escritura, de música y correo, además cuenta con una aplicación de dibujo y, aunque tiene una batería para 20 horas, tiene además con una cuerda para cargarlo de forma sencilla.
Sin récord
No fue posible. Los campuseros intentaron en la noche del jueves batir un récord , el de refrigeración y overclocking. El acto que comenzó reduciendo la temperatura del procesador con hielo seco y nitrógeno líquido. Una vez se alcanzó los cien grados bajo cero, se intentó sin éxito poner en marcha el procesador, aunque ya se ha anunciado que se volverá a intentar.



