Los estudiantes anti-Bolonia se darán una tregua hasta después de Semana Santa para analizar la estrategia a seguir tras la multitudinaria manifestación de anteayer en Barcelona, que creen les cargó de razones para convocar nuevas concentraciones y encierros en los campus universitarios. Por el momento, sin embargo, se abandonan los encierros y huelgas para tomar aire y recuperar fuerzas.Tras la Semana Santa, el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) asegura que el movimiento anti-Bolonia volverá con más fuerza porque en las últimas semanas se ha hecho más visible el apoyo de parte del profesorado y del personal de administración y servicios. Un grupo de unos 25 docentes llegó a encerrarse esta semana una noche en un aula del edificio histórico de la UB y un número no determinado de profesores se sumó a la última manifestación.



