J. REYES CALERO
TOLEDO. Los funcionarios municipales no daban crédito hace unos días cuando por la mañana acudieron a su puesto de trabajo en el Ayuntamiento. Media docena de ordenadores había desaparecido de la Casa Consistorial, aunque sólo dos de ellos corresponden a los utilizados para la administración local. Los restantes pertenecen al centro escolar del municipio, que ante el temor que durante el período de vacaciones pudieran ser robados, con buen criterio, el alcalde, Damián Solórzano, junto a los profesores, decidieron que se trasladasen al Ayuntamiento para evitar males mayores.
Según el regidor hormigueño, todo indica que«los amigos de lo ajeno» han utilizado un patio exterior para acceder a la planta superior del Ayuntamiento y «limpiar» los ordenadores.
Noes la primera vez que roban en esta pequeña localidad toledana de unos 500 habitantes, aunque en el período estival el número de vecinos supera los 3.500, hecho motivado por las múltiples urbanizaciones que se levan en el entorno del municipio. Hace unos meses, el colegio público sufrió un robo, aunque afortunadamente en esa ocasión los ladrones se equivocaron al repostar la furgoneta con gasoil robado de un tractor que se encontraba en el trayecto de la fuga, ya que la furgoneta «sólo» circulaba con gasolina y abondonaron el botín. En aquella ocasión el alcalde, junto a unos vecinos, pudieron recuperar los ordenadores.Esta vez hasta el momento no se sabe nada sobre los «amigos de lo ajeno».



