Las ocurrencias de este Gobierno terminarán por convertir en inabarcable el libro Guiness. La última, tiene padre y madre: los ministros Sebastián y Corredor, y viene con pepito grillo con el nombre del vicepresidente Solbes. Se trata de la propuesta de que el Estado se gaste 300 millones de euros en comprar suelo donde construir vivienda VPO. La machada, como ha publicado ABC, tan sólo resolvería el 0,1 por ciento de la deuda de los promotores españoles, lo que explicaría que al foro en el que la ministra de Vivienda detalló su plan no asistiera ni el gato inmobiliario; vamos un par de sociedades promotoras y pare usted de contar.
Además de la inutilidad del parche, cabe preguntarse si han contado para ello con la opinión de las Comunidades y los Ayuntamientos, competentes en este asunto. Parece mucho más razonable optar por la política que impulsa Esperanza Aguirre en Madrid que consiste en un pacto entre inmobiliarias y bancos para vender pisos libres a precios baratos. Ante brindis al sol como el que plantea el Gobierno, es mucho más efectivo dar salida a las más de 25.000 viviendas que no hallan comprador y que tienen con el corazón en un puño a promotores, constructores y todos aquellos sectores colaterales que no consiguen vender un piso. Dado que la situación económica ha paralizado el sector inmobiliario, una decisión de estas características alivia la angustia de muchas familias cuyos ingresos están pendientes de una operación de compra-venta.
Asimismo, facilitaría la adquisición de esas casas por parte de ciudadanos con menos recursos o afectados por la crisis. De hecho, lo que se pretende es que los precios de esos inmuebles bajen hasta un 20 por ciento, lo que facilitaría el acceso de posibles compradores que hoy ni contemplan esa posibilidad. Cuando más de medio millón de familias tienen a todos sus miembros en edad laboral en paro, las varitas mágicas de Zapatero de poco sirven. En el Mátrix socialista del todo vale y la vida es bella, casi el 60 por ciento de los españoles están angustiados, frivolidades al margen.



