POR MANUEL TRILLO
ZARAGOZA. Al sargento de Infantería Juan Antonio Abril «le gustaba su trabajo, vivía para su profesión», de la que estaba «muy orgulloso». Así lo recuerda su hermano mayor, José Ignacio, también militar, en este caso en la Academia de Logítica de Calatayud, quien explicó ayer en el domicilio de su madre, en el barrio zaragozano de San José, que ésta era la segunda vez que se desplazaba a Afganistán, donde estaba «contento».
No es el único hermano con vocación castrense en la familia, ya que tenía un gemelo destinado en Jaca.
Hijo de un trabajador de una fundición ya fallecido, Juan Antonio era aragonés hasta por la fecha de nacimiento: el 23 de abril, día del patrón de la Comunidad, San Jorge. Se formó en la Academia General Básica de Suboficiales de Talarn, en Lérida, y después en la Academia de Infantería de Toledo. Primero estuvo destinado en Jaca (Huesca) y desde hace aproximadamente año y medio en Pamplona, en el Regimiento de Cazadores de Montaña «América 66».
Se había casado hace ocho meses. Tanto su viuda -hija del ex alto cargo del Gobierno de Aragón Luis García Pastor- como su madre se encontraban ayer conmocionadas. El Ejército puso a su disposición psicólogos militares para ambas. La madre, aunque se encontraba aparentemente entera, apenas acertaba a admitir que «esto es imposible de soportar». La viuda tuvo que ser sedada ante el impacto que le causó la noticia.
El comandante militar de Zaragoza y Teruel, general de división Juan Pinto, visitó ayer a la familia en compañía del delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández, para expresar sus condolencias,ofrecer información y atender a los seres queridos del sargento «en lo que necesiten».