SANTANDER. Los pescadores del Cantábrico rechazaron ayer la propuesta de ayudas del Ministerio de Agricultura, al que reclamaron 27 millones de euros como compensaciones por la mala costera de la anchoa, y anunciaron la convocatoria de protestas para conseguir un acuerdo con el Gobierno.
Las federaciones de cofradías de pescadores del País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia se reunieron en Santander para consensuar una postura común sobre las medidas acordadas por el Ministerio para solucionar la crisis del sector y acordaron por unanimidad rechazarlas y pasar «de la pasividad a la confrontación».
Las cofradías de pescadores piden al Ministerio que les compense con 27 millones de euros por las pérdidas que aseguran les ha originado la mala costera, aunque también estarían dispuestas a aceptar una ayuda de siete millones, siempre que quede en suspenso la parada biológica de 45 días propuesta por el Gobierno y se les permita salir a la mar para capturar otras especies.
Por su parte, Francia pidió ayer un tiempo de reflexión antes de pronunciarse sobre la demanda española de establecer un parón en la pesca de anchoa en el Cantábrico, en particular a la espera de nuevos informes científicos que den cuenta de la situación del caladero.
Este es uno de los mensajes recibidos por el secretario general de Pesca Marítima de España, Juan Carlos Martín Fragueiro, en su reunión de ayer en París con el director francés Pesca Marítima y Acuicultura, Damien Cazé. «Francia ha solicitado un mayor tiempo de reflexión», en particular para evaluar la situación sobre la base de nuevos estudios científicos.