
A. A. L.
MADRID. El plancton océanico crece en mayor medida después de la floración de las algas, pero hasta el momento había sido difícil documentar una relación entre el contenido de clorofila en el agua del mar y la abundancia de pláncton, una fuente importantísima de alimento para muchos organismos marinos.
Un estudio publicado en el último número de «Science» ha encontrado que hay un acoplamiento entre la clorofila y el pláncton. Un equipo de investigadores dirigidos por William Li, del Instituto de Oceanografía Bedford en Nueva Escocia (Canadá), cogieron muestras y monitorizaron la concentración de clorofila y la abundancia de pláncton en 49 sitios de la plataforma continental de Nueva Escocia y en el mar del Labrador tanto en primavera como en otoño. Hallaron que siempre y dondequiera que las algas aumentaran o disminuyeran, lo mismo ocurría con el pláncton. En el océano, ambos organismos interactúan en distancias pequeñísimas. La investigación revela que algas y pláncton forman un tándem, incrementando o decreciendo en número a lo largo de muchos años y de extensas áreas.



