El barril de crudo Brent cuesta 36,61 dólares, lo que supone un descenso de más del 9% respecto a su precio del lunes pasado. El International Exchange Futures (ICE) de Londres no repetía esta cotización desde el 12 de julio de 2004, es decir, cuatro años y más de cinco meses.
El petróleo Texas, de referencia para Estados Unidos, también ha bajado notablemente y está en 35,35 dólares.
Hay que recordar que el crudo Brent, de referencia para Europa, empezó 2008 a casi 98 dólares el barril y a mediados de julio alcanzó su máximo histórico: 147,5 dólares. Desde entonces, el mismo barril ha bajado 110,4 dólares, lo que supone una caída del 75,2%.
De momento, los mercados no han tomado en consideración la reciente decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de recortar su producción en 2,2 millones de barriles diarios a partir del 1 de enero.
De hecho, cuando la OPEP se reunió en Orán (Argelia) el pasado día 17, el crudo Brent costaba 45,5 dólares del barril. En sólo una semana ha bajado 8,9 dólares, un 19,5%.
El ministro venezolano de Petróleo, Rafael Ramírez, declaró el pasado martes que el cártel, responsable del bombeo del 40% del crudo mundial, podría reunirse antes de la cita fijada para marzo, de ahí que no se descarten más recortes de producción.
En este sentido, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, ha advertido que la crisis económica mundial afectará más al sector del gas que al petrolero. «Debido al carácter inerte del mercado de gas, se puede esperar que la crisis afectará más gravemente al sector (del gas), que al negocio del petróleo, y que la recuperación de éste requerirá más tiempo».



