
AP Las «brillo-box» de Warhol
CARMEN VILLAR MIR
CORRESPONSAL
ESTOCOLMO. El escándalo no puede ser mayor: la Stockholms Auktionverk (Casa de Subastas de Estocolmo) retiró de su programa de ventas, el mismo día de la esperada subasta de primavera, su número fuerte, una de las famosas cajas de Andy Warhol de 1968, conocida como «Brillo-Box», valorada en un millón de coronas. La razón fue el insistente rumor de que ese objeto podía ser falso.
El diario «Expressen», tras seguir la pista a esos rumores, destapó la caja de los truenos al descubrir que las «Brillo box», más de 100 cajas idénticas a las originales, se habían fabricado en Malmö en 1990, es decir, tres años después de la muerte de su autor.
Una comisión especial de la Fundación Warhol acaba de aterrizar en Estocolmo y su testimonio será decisivo.
Por su parte, el director del Moderna Museet, Lars Nittve, confirmó ayer a ABC que «lo escrito por el «Expressen» es correcto». Hay muchas, demasiadas «boxes» en circulación que a todas luces no son auténticas. ¿Como podían serlo si estan fabricadas después de la muerte de Andy?
Nittve indicó que ha tomado las medidas necesarias para que se desvelen los detalles de este colosal engaño y que está colaborando con la «Warhol Foundation» para conocer cuantas cajas falsas hay en circulación: «Lo único cierto de todo este desagradable asunto es que Andy Warhol creó en Estocolmo algunas en 1968 (no se sabe exactamente cuantas) y hoy hay cientos en circulación alrededor del mundo que se han vendido, y se venden, como si fueran auténticas.»
Artur C. Danton, catedrático de la Universidad de Colombia y crítico de Arte del rotativo «The Nation», ha exigido a la Fundación Warhol que informe a las casas de subastas de que las «Brillo-Boxes» son baratijas sin valor alguno. Una de esas cajas se vendió el 5 de abril por 1,3 millones de coronas en Christies de Londres.


