
JAIME GARCÍA José Viñals, en una imagen de archivo, junto a Carlos González
El subgobernador del Banco de España, José Viñals, anunció ayer su decisión de abandonar el cargo que ocupaba hasta ahora, para incorporarse al Fondo Monetario Internacional (FMI), en calidad de consejero financiero y director de Asuntos Monetarios y Mercados de Capitales. Su salida fue interpretada en fuentes financieras consultadas por ABC como fruto de la tensión que la crisis está creando en el seno de este organismo supervisor. Además, coincide en el tiempo con el proceso de rescate de Caja Castilla-La Mancha (CCM), primera entidad española que se ha visto forzada a abordar una fusión defensiva, debido a su delicado estado de salud. La integración de esta caja con la andaluza Unicaja estaría sólo pendiente de que se determine la cantidad que para su saneamiento aportará el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), organismo del que, precisamente, era responsable José Viñals, en su calidad de subgobernador del Banco de España.
Según diversas fuentes, CCM necesita para sobrevivir una inyección, previa a su fusión con Unicaja, de 3.000 millones de euros, lo que consumiría gran parte del montante total con que cuenta el Fondo de las cajas, que se quedaría casi sin margen de maniobra para futuras actuaciones. Por esta razón, el FGD sólo estaría dispuesto a poner encima de la mesa 500 millones de euros.
Viñals es considerado dentro del Banco de España como un «hombre de la casa», en la que ingresó hace ya 25 años, durante los que ha desempeñado numerosas funciones. Su perfil, eminentemente técnico, contrasta con el del propio gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, persona de indudable talla política.
La situación de los bancos y las cajas de ahorros en nuestro país ha desatado un vivo debate dentro del sistema financiero, entre «técnicos» y «políticos», que entienden de distinta forma la solución a la actual crisis. Mientras los primeros reclaman con urgencia la aplicación de un plan concreto, una «hoja de ruta» para sanear el sector, los segundos se muestran más partidarios de soluciones individuales, que cuenten con el beneplácito del poder político, como la que se está construyendo para el caso de Caja Castilla-La Mancha. Esta opción, sin embargo, dejaría al Banco de España como un mero convidado de piedra, encargado tan sólo de aplicar soluciones políticas a cuestiones que en realidad son problemas técnicos.
Fuentes del Banco de España negaron ayer a ABC que la salida de Viñals se haya debido a discrepancias personales con Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y aseguraronque el propio gobernador ha dado su pleno respaldo a la elección de Viñals para el cargo que ocupará a partir de ahora, en el que sustiuye a Jaime Caruana, gobernador del Banco de España en la etapa del PP, que, a su vez, se marcha de director general al Banco de Pagos Internacionales.
Desde su nuevo puesto, Viñals, «va a ser una persona clave para llevar a cabo la reorganización del sistema financiero internacional», aseguraba ayer el Banco de España.
Siguiendo la tradición aplicada en el Banco de España, el nuevo subgobernador deberá salir de entre los directores generales del organismo supervisor. Esto ya ocurrió en los casos de las tres últimas personas que ocuparon este cargo (Miguel Martín, Gonzalo Gil y el propio José Viñals).
Cinco candidatos
Este criterio reduce la lista de candidatos a cinco nombres: Javier Alonso (director general de Operaciones, Mercados y Sistemas de Pagos), Francisco Javier Aríztegui (Supervisión), José Luis Malo de Molina (Servicio de Estudios), José María Roldán (Regulación) y Pilar Trueba (Servicios). La tradición también marcaba hasta hace poco que el nombre del gobernador lo decide el Gobierno y el del subgobernador la oposición, entre el ya mencionado grupo de directores generales. En el caso de Viñals, sin embargo, esta dinámica se rompió, ya que su designación fue decidida unilateralmente por Fernández Ordóñez en contra del criterio del PP. Para el sustituto de Viñals, sin embargo, el gobernador se propone buscar el máximo consenso con los populares.



