Células madre procedentes del cordón umbilical de la Infanta Leonor se conservan congeladas en un banco de sangre de Tucson (Arizona, Estados Unidos) para hacer frente en un futuro a posibles enfermedades, ya que pueden generar los componentes principales del sistema inmunológico, la sangre y la médula ósea.
En la actualidad se emplean en el tratamiento de enfermedades como la leucemia, el linfoma y algún tipo de tumor. Por el momento, en España sólo se permite ésta práctica de forma anónima y altruista aunque se el Gobierno prepara un nuevo reglamento que se prevé esté terminado en abril.
Al parecer, el equipo médico que atendió el parto de Doña Letizia propuso a los príncipes de Asturias llevar a cabo ésta práctica y ellos aceptaron. Según la propia Casa Real, esta es una práctica habitual en el centro donde nació la Infanta, la Clínica Ruber Internacional de Madrid, y que otros muchos padres deciden adoptar, por un precio de 1. 500 euros más una cuota anual de otros 100 por la conservación de las células.
Tras el alumbramiento de la Infanta Leonor, la madrugada del 31 de octubre, y transcurridos tan sólo unos minutos, un ginecólogo extrajo la sangre de su cordón umbilical y la depositó en una bolsa especial esterilizada y con anticoagulantes. Tras ser etiquetada y precintada, una empresa especializada en transporte urgente de este tipo de material recogió el paquete y lo envió por vía aérea urgente hasta las instalaciones del Cord Blood Registry (CBR) en Tucson. Una vez en el depósito de sangre estadounidense, técnicos del centro extrajeron las células madre de la sangre y procedieron a su congelación. Cuando alcanzaron la temperatura adecuada, las muestras fueron introducidas en tanques de nitrógeno líquido, donde permanecerán hasta que los príncipes necesiten haceruso de ella. El tiempo que permanecerán será, por lo menos en principio, de al menos 15 años, período por el cual han sido contratados los servicios del centro,donde se guardan 18. 000 muestras de 60 países y que lleva funcionando 14 años.
En España no hay bancos privados de células madre umbilicales, y aunque algunas empresas han mostrado su intención de abrirlos, sus peticiones, por el momento, han sido rechazadas. El Ministerio de Sanidad prepara un reglamento, que se prevé esté terminado en abril, para regular este campo. Con todo, en nuestro país sí existen bancos públicos para conservar las células madre umbilicales, aunque no para conservarlas con fin preventivo propio, sino a modo de donaciones altruistas y anónimas. Los centros que realizan esta práctica están situados en Málaga, Madrid, Barcelona, Galicia, Valencia y Tenerife.
En este sentido, ciertos miembros de la comunidad científica han expresado su oposición a la actual política española al respecto, como el presidente del Comité Científico de la sociedad Internacional de Bioética (SIBI), Marcelo Palacios, que lamentó que "cualquier persona tenga la necesidad de salir al extranjero". Por ello, Palacios considera que las autoridades españolas "deberían pensar en poner al día la legislación y plantear esta opción en nuestro país".
El objetivo de esta posibilidad, que según Palacios está facilitada en el Real Decreto 411 que desarrolla la Ley de Donaciones y Transplantes de rganos, es que, "sin distinción de quienes sean los progenitores que quieran depositar el cordón umbilical, se pueda hacer en España" Teniendo en cuenta, eso sí, que dichos progenitores pudieran asumir el gasto de la cuantiosa suma necesaria, aunque este centro estuviera en nuestro país.
Voces reivindicativas llegan, también, desde el banco privado de células de sangre de cordón umbilical VidaCord, que mediante un comunicado lamentó que los Príncipes de Asturias "no tuvieran otra alternativa" y, asimismo, ha criticado que "la irracionalidad de las autoridades sanitarias españolas esté llevando a numerosos padres a tener que ejercer su decisión libre en laboratorios fuera de España".



