Por tercera vez en su corta vida, Michael Martin un niño de sólo 7 años, tuvo que vérselas recientemente con una agente de seguridad a la hora de embarcar en el aeropuerto de Fort Lauderdale, en Florida, ya que su nombre es el mismo que el de un terrorista irlandés, por lo que aparecía en la lista de viajeros no admitidos.
Su madre, Krista Martin declaró a un periódico local que ya había avisado a la aerolínea, AirTran, de la edad de su hijo al reservar los billetes, sin embargo un portavoz de la compañía declaró que la única manera de comprobar que se trata de un niño es verle antes de embarcar. «Esto nos viene pasando desde el 11-S y claro Michael piensa que es que ha hecho algo malo» señaló la madre.