J. M. A.
VILLARREAL. Diego Forlán, delantero uruguayo del Villarreal, se arrepintió ayer de su actuación en el partido de vuelta de la Copa Intertoto contra el Maribor jugado el pasado sábado, donde fue expulsado por doble tarjeta amarilla y donde agredió a un jugador rival después de haber visto la segunda amonestación. «La verdad que fue un momento de calentura y me siento mal de haber hecho eso. Queríamos clasificarnos y sentimos la desesperación ante la impotencia de no poder lograr el objetivo», dijo.
El atacante del equipo amarillo explicó ayer como fue la jugada que supuso su expulsión. «Quise ir a separar a Pires con el jugador esloveno, con quien yo también había tenido muchos cruces, y acabé cometiendo el error de reaccionar así de mal».
Sobre la posible sanción que puede recibir por la acción, Forlán opinó que espera que la UEFA tenga en cuenta sus antecedentes. «Nunca había sido expulsado en el Villarreal ni en una competición europea. También hay que comprender que hay mucha fricción en un partido en el que está en juego una eliminatoria, y uno puede llegar a calentarse más de lo debido».



