El Museo de Artes Audiovisuales que se está construyendo en el nuevo centro comercial de Alzira aspira a convertirse en un referente internacional donde, entre otras novedades, se instalará la primera sala de cine para invidentes de Europa. Esta espacio dispondrá de varios sensores en las butacas que emitirán frío o calor y desprenderán diferentes aromas para maximizar las sensaciones que provoca la visión de la cinta.
Según avanzaron ayer el consejero delegado del MUAA, Ricardo Torres, y la nueva directora general del museo, Margaret Nicoll, el museo contará con 7.500 metros cuadrados, de los que 4.000 se dedicarán a acoger exposiciones temporales e interactivas que versarán sobre la evolución histórica de grandes estudios cinematográficos o marcas publicitarias, sobre grandes sagas o acerca de nuevos estrenos de la pequeña y gran pantalla. El interés general y las actividades para familias prevalecerá sobre los contenidos dirigidos al público cinéfilo.
El carácter privado del proyecto -que cuenta con una inversión de casi 20 millones de euros- determina la necesidad de rentabilizar un museo por el que habrán de pasar 425.000 personas. Los precios serán de 18 euros para los adultos y 12 para niños y mayores. Empresas audiovisuales como Sony Pictures, Tele 5 y Canal 9 forman parte del consejo asesor del nuevo museo.



