
EFE La ministra vetó al PP en la firma de convenios
E. VILLAREJO
VALENCIA. La ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, utilizó un vuelo militar para acudir desde La Coruña a Valencia el pasado lunes en la que fue la primera jornada de su minigira valenciana que concluyó ayer y que le ha llevado a compaginar dos reuniones institucionales con un acto de partido en el que respaldó a la candidata socialista a la Alcaldía de Valencia, Carmen Alborch, un acto que incluso figuraba en el programa oficial de viaje de la titular de Vivienda a la capital del Turia.
«Gestos x Carmen», así se denominó la cita electoralista que comenzó apenas cuatro horas después de que la ministra aterrizara en Manises, en un vuelo pagado por el propio Ministerio de Vivienda y que según fuentes consultadas podría haber costado unos 6.000 euros. Tras la llegada al aeropuerto valenciano a las 15.40 horas, la ministra se trasladó a la Delegación del Gobierno, donde a las 17:30 horas firmó con trece alcaldes socialistas de las provincias de Castellón, Alicante y Valencia acuerdos de colaboración con la Sociedad Pública de Alquiler. Después vino el mitin.
Este hecho fue criticado por el consejero de Territorio y Vivienda de la Generalitat Valenciana, Esteban González Pons, quien mostró su «sorpresa» porque la ministra «para venir de La Coruña haya utilizado un avión militar para venir a un acto de Carmen Alborch y alcaldes del PSOE».
González Pons consideró que Trujillo también debe responder si es «frecuente» que utilice aviones militares para ir a las Comunidades Autónomas para asistir a actos que «no son exactamente actos de sus ministerios» porque, dijo, «sólo firmó acuerdos con Ayuntamientos del PSOE en un acto de claro tinte electoral y después se hizo una foto con Carmen Alborch», candidata socialista a la Alcaldía de Valencia.
El Falcon 20 -también conocido como «Myst_re»- suele ser el avión de las Fuerzas Aéreas Españolas que utilizan los ministros en sus desplazamientos oficiales -en viajes largos utilizan un Airbus-. Este modelo tiene una capacidad de entre ocho y diez plazas. La ministra vino acompañada por siete personas más de su gabinete y seguridad personal.
El famoso «caso Guerra»
Hay que recordar que el uso personal de aviones del Ejército a disposición del Gobierno, o sin el debido paraguas institucional, generó anteriores polémicas como fue el caso del propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien utilizó un avión militar para llevar a sus hijas a un campamento de inglés en Londres o el del otrora vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra quien para escapar de un atasco empleó un vuelo militar desde el Algarve portugués a una corrida de toros en la sevillana plaza de La Maestranza.
Desde el Ministerio se prefirió no realizar ninguna valoración sobre la elección del vuelo militar por parte de la ministra tras ser preguntado por este periódico.
El senador del PP Pedro Agramunt registró ayer en la Cámara Alta una pregunta remitida al Gobierno, en la que se interesa en conocer si «considera el Ejecutivo que es una «práctica de buen Gobierno» utilizar un avión del Ejército para trasladar a la ministra a un acto del PSPV llamado «Gestos por Carmen» y en otro con alcaldes del partido».



