DIENTES SANOS
LUIS CABEZA FERRER
Presidente de la Asociación Españolade Estética Dental
Vencer el dolor dental ha sido un objetivo prioritario en Odontología. Aunque el cepillado de los dientes y de la lengua después de las comidas y la limpieza con el hilo dental pueden interrumpir el proceso de formación de la placa bacteriana, ni estas medidas higiénicas, ni las pastas dentales evitan la formación de sarro, ni las enfermedades de las encías. Una vez que el sarro o cálculo está formado, sólamente el odontólogo puede eliminarlo.
Los tratamientos deben realizarse en condiciones de máxima seguridad, eficacia, y sin dolor. Es por ello que los dentistas consideramos el empleo de la anestesia tópica, que en no pocas ocasiones contribuirá a poder solventar con éxito problemas de encías sensibles, inflamadas y del hueso alveolar soporte de los dientes, con un control efectivo de la sensación dolorosa que de otra manera sólo podrían ser tratadas con anestesia convencional por vía inyectable.
Los profesionales disponemos hoy de un nuevo anestésico tópico y efectivo que puede sustituir a las inyecciones en el diagnóstico y tratamiento para el sondaje periodontal, la eliminación del sarro o el alisado de las raíces. Compuesto de lidocaína y prilocaína se administra sin inyección y no produce dolor. Es un anestésico líquido que se gelifica a la temperatura corporal. En 30 segundos se puede tratar un sólo diente, una zona o toda la boca. Su efecto dura 20 minutos, no deja molestias y el paciente no se va con la boca dormida.
No debe utilizarse en menores, en el embarazo, en personas con insuficiencia renal o hepática severa, metahemoglobinemia congénita o idiopática, alergia a la lidocaína y a la prilocaína, porfiria, ni en trastornos graves del impulso eléctrico del corazón. Se inicia así una nueva era en la anestesia para las encías y el verdadero camino para que las personas superen la ansiedad por la aguja, el miedo a la inyección y el temor al dolor.



