
La reivindicación del Consell de conseguir una financiación acorde con los cinco millones de personas residentes en la Comunidad alcanza todos los sectores. Y entre ellos se halla el de las infraestructuras, donde el Estado lastra las inversiones autonómicas en este ámbito al moverse bajo parámetros desfasados que atribuyen a la región un millón menos de habitantes.
Según los cálculos de la Conselleria de Infraestructuras, el sobrecoste que ha tenido que asumir la Generalitat durante los últimos cinco años a causa de la no renovación de las estadísticas de población por parte del Gobierno central alcanza los 750 millones de euros.
Ferrocarriles
Y es que. entre 1998 y 2007, se incrementó un 40% el tráfico rodado por las carreteras de la Comunidad propiedad de la Generalitat. Una muestra del crecimiento de la población de la región que ha supuesto una inversión anual adicional en estas vías que ronda los 75 millones de euros.
Lo mismo sucede con el ferrocarril. donde el aumento poblacional genera un déficit operativo de 20 millones de euros y obliga a incrementar la inversión anual en 50 millones de euros. Las dos cifras suman 70 millones de euros de incidencia sobre el sistema ferroviario autonómico. Además, en el plano de la arquitectura, desde la Generalitat se calcula que se ha tenido que responder con 5 millones anuales adicionales.
La suma de estos tres apartados, y que no incluyen otros muy relevantes «pero difícilmente cuantificables» como son costas, puertos, aeropuertos, da un déficit anual de 150 millones de euros. Como comparación, el montante es similar al coste de la adquisición de 22 unidades de metro para la Línea 1 de Metrovalencia (148 millones de euros); al del acondicionamiento de la CV-35 (150 millones de euros); o a la inversión en los tres tramos de la línea de tranvía L2, incluida la estación del Mercado Central (125 millones de euros).
Infraestructuras estatales
Aparte de las de titularidad autonómica, la Comunidad alberga una gran cantidad de infraestructuras que son competencia del Estado -tan relevantes como la red de carreteras, el AVE, los servicios ferroviarios de Cercanías o los puertos y aeropuertos-, las cuales también registran una inversión menor que la experimentada de media en el conjunto de España.
La Comunidad Valenciana representa el 10,8% de la población del país, lo que no se refleja en las inversiones en infraestructuras de los Presupuestos Generales del Estado. Frente a los cerca de 15.000 millones de euros invertidos de media en los últimos tres años, la Comunidad tan sólo ha recibido, de media, unos 1.000 millones (un 7,5% sobre el total).
Inversión por habitante
Atendiendo a la inversión por habitante, aún se ejemplifica más gráficamente el déficit de inversión en infraestructuras existente en la región: en los PGE de 2008 los valencianos recibieron 231 euros de media frente a los 320 euros del conjunto de los españoles.
Las cifras globales, comparando la población de la región con la inversión, arroja unas cantidades significativas: en 2006, la Comunidad dejó de recibir 559 millones de euros para infraestructuras estatales que le corresponderían por su número de habitantes; en 2007, la suma ascendió a 743 millones de euros; y, en 2008, a 757 millones de euros. En total, en tres años se acumula un déficit de 2.059 millones de euros. Una cifra, según se insiste desde la Conselleria de Infraestructuras, que tiene que asumir la Generalitat.



