
Aznar, junto a Rajoy, durante el debate de los Presupuestos Generales del Estado. JAIME GARCÍA
MADRID. «Hay que volcarse en los comicios locales y autonómicos. No nos podemos confiar. El PSOE está trabajando y no nos podemos dormir». Estos fueron, en esencia, los mensajes que ayer transmitió el presidente del Gobierno, José María Aznar, a un grupo de «cincuenta notables» de su partido a los que ayer convocó en la sede del PP para estudiar la estrategia electoral en los llamados «municipios preferentes».
Los ministros asistentes a la cita -Rodrigo Rato, Cristóbal Montoro, Ángel Acebes, Ana Pastor, Miguel Arias Cañete, José María Michavila, Eduardo Zaplana, Jaume Matas y Federico Trillo- salieron con encargos muy concretos y con una carpeta cada uno en la que se les especifica las localidades donde deberán hacer campaña de cara a las elecciones locales y autonómicas del próximo año.
Los llamados «municipios preferentes» son las capitales de provincia además de aquellos de entre 20.000 y 50.000 habitantes, que no les son los más proclives electoralmente. Bajo esta denominación también se incluyen esas alcaldías en las que el PP saca unos excelentes resultados en las generales, pero no en las municipales, así como de las que puede depender el gobierno de una diputación provincial, cabildo o «consell». Se trataría de cerca de doscientos municipios repartidos por toda España.
Aznar consideró que hay que prestar también especial atención a los ayuntamientos del País Vasco, Cataluña, Galicia y Andalucía, Comunidades en las que no se celebran elecciones autonómicas y en las que, por tanto, hay que reforzar la campaña. Especialmente preocupado se mostró por el futuro de la alcaldía de Vitoria y por la Diputación Foral de Álava, actualmente gobernadas por el PP gracias al apoyo de los socialistas. Expresó, asimismo, su confianza en subir electoralmente en Andalucía y Cataluña, así como en recuperar algunas de los ayuntamientos gallegos que perdieron en 1999 tras los pactos entre el PSOE y el Bloque Nacionalista.
Madrid también entra dentro de las preocupaciones del jefe del Ejecutivo, que no deja de ver con cautela los resultados que arrojan los distintos sondeos sobre intención de voto.
Al hilo de estas reflexiones, pidió a los convocados que tengan en cuenta que «estas son las elecciones más difíciles para el PP». Los populares temen, por un lado, que los pactos postelectorales les arrebaten el poder de muchos municipios, tal y como ocurrió en 1999, sin olvidar su proximidad con las legislativas del 2004 y el «efecto arrastre» que podría conllevar un mal resultado, así como la febril actividad que vienen desarrollando los socialistas desde hace meses. Lo acontecido el martes durante el debate de Presupuestos y la intervención en el pleno de José Luis Rodríguez Zapatero, no se suscitó en ningún momento durante la reunión de ayer, aunque sí planeó en la mente de muchos.
Los ministros y demás miembros del partido a los que se les ha exigido que se vuelquen en la campaña electoral -a la convocatoria de ayer acudieron además Luisa Fernanda Rudi, Juan José Lucas, Luis de Grandes, Esteban González Pons, Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre, Rita Barberá, Celia Villalobos, Juan Vicente Herrera, Pedro Sanz, Ramón Luis Valcárcel, Carlos Iturgaiz- deberán centrar sus mensajes en la explicación de la acción del Gobierno, en las líneas generales de los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene, así como en los ejes del programa-marco. Toda esta ambiciosa campaña será coordinada desde la sede nacional del partido, con su secretario general, Javier Arenas, al frente.
Quien no acudió a la reunión de ayer por tener ya muy claras cuáles serán sus prioridades electorales fue Jaime Mayor Oreja, quien, por la mañana, presentó en la sede del partido las seis convenciones sectoriales que el PP celebrará para presentar distintos aspectos de su programa-marco. Estas convenciones, explicó, «servirán para confirmar la fortaleza de un proyecto de España y la validez de una buena gestión».
Mayor Oreja, que pretende volcarse en los comicios locales del País Vasco, negó cualquier carácter de primarias a las elecciones locales y autonómicas del año que viene, aunque sí admitió, a preguntas de los periodistas, que un resultado «absolutamente inesperado al alza o a la baja» tendría «inevitablemente» un lectura en clave sucesoria.
El vicesecretario popular, responsable de coordinar el programa-marco, quiso dejar muy claro al comienzo de su intervención que la «involución autonómica» que esgrimen los nacionalistas «es mentira» y que responde más a la situación concreta de esos nacionalismos que al proceso autonómico. Esta declaración de principios inspira las propuestas programáticas del documento-marco.
Desarrollo autonómico
«Todos los que plantean una reforma brusca o una ruptura de la España de las autonomías tienen el mejor mentis cuando se leen las cifras del desarrolló autonómico», argumento el ex ministro del Interior. En este sentido, destacó que el presupuesto de las Comunidades de régimen común en los últimos seis años se ha incrementado un 70 por ciento, pasando de 48.482 millones de euros a 82.167. Asimismo, la evolución del gasto público ha beneficiado a las Comunidades, que en 1996 gestionaban el 26,1 por ciento de ese gasto y en la actualidad el 37,5. «Nunca se ha desarrollado tanto la España de las autonomías», proclamó Mayor Oreja quien avanzó, por otro lado, que la financiación local está prácticamente resuelta y que medidas como la supresión del IAE, son ya una realidad.
Mayor, que solicitó durante su comparecencia ante los medios de comunicación que no sólo le preguntaran por Juan José Ibarretxe, confirmó la información adelantada por ABC de que el PP tiene previsto celebrar un acto de reafirmación de los valores constitucionales y estatutarios.



