domingo, 22 de noviembre de 2009
Valoración:
El dispositivo consiste en inyectar en pelotas de goma la esencia de los «enemigos» de ciervos y jabalíes, y adherirlas a estacas y árboles a los lados de la carretera
23-10-2002 23:55:40

SORIA. El olor del hombre, del oso y del lobo es lo que va a ahuyentar a los animales silvestres de las carreteras de la provincia de Soria, con el objetivo final de evitar los 388 accidentes que se han producido de enero a octubre. Es una medida novedosa que ya se ha aplicado en la N-111, en los 16 kilómetros entre Lubia y Almazán, y que llega a España con el aval de su aplicación en Alemania, donde los accidentes por animales incontrolados se han reducido hasta un 76% con esta idea. Las tres administraciones, central, autonómica y provincial, la utilizarán en 16 carreteras que sufren la irrupción de caza mayor en las calzadas.

Esencias inyectadas en pelotas

Se trata de un concentrado con el olor de los «enemigos» de ciervos y corzos, incluso válido también para jabalíes, que se inyecta en pelotas de espuma que a su vez han sido colocadas en los árboles o en estacas para tal fin, señaló el representante de la empresa Ignatur, responsable del proyecto, Joaquín Bernard. La aplicación se realiza en una doble fila, a ambos lados de la carretera, en los tramos donde los estudios han mostrado que es un paso frecuente de animales.

Bernard afirmó que esta novedad surgió de un concurso de ideas en Alemania donde la gran cantidad de accidentes a causa de la caza mayor, los 3.000 heridos y 50 muertos en un año obligó a buscar medidas correctoras eficaces. Actualmente son 35.000 los kilómetros que cuentan con estas barreras de olor en el país germano, 75.000 en toda Europa.

La provincia de Soria comenzó en el mes de abril con la N-111 donde se ha aislado todo el tramo entre las localidades de Lubia y Almazán, ya que la concentración de paso es general, a diferencia de otras carreteras en las que el 90 por ciento de los accidentes se producen en un cuatro por ciento del territorio, en los pasos de fauna más concurridos, explicó el responsable de Ignatur. «El tramo entre Lubia y Almazán es de los más conflictivos de toda España y los resultados son buenos», añadió Bernard.

En nueve carreteras autonómicas

La idea se aplicará también en la N-234, y en nueve carreteras autonómicas, según apuntó el delegado territorial de la Junta, Alberto Gañán. En total serán 51 kilómetros de vías pertenecientes a la red autonómica, que corresponden a 37 tramos, en la SO- 100, 101, 110, 821, 840, 850, 920, la comarcal 101 y en la SO-116.

Asimismo, la Diputación Provincial colocará barreras de olor en la comarcal de Soria a Almajano, en Tardajos de Duero, de Ólvega a la N-122, en la C-101 hasta Borobia, y de Cerverjo a la N-234, resumió el vicepresidente de la institución provincial, Constantino de Pablo. El subdelegado del Gobierno, Carlos de la Casa, se mostró «optimista», aunque reconoció que habrá que esperar a la primavera del año que viene para ver los resultados.

Uno de los factores a favor de este proyecto, a parte de su inocuidad para el medio ambiente, ya que es un producto ecológico, es que «es el método más barato», destacó el representante de la empresa Ipnatur. El valor por cada tramo es de 3.300 euros, unos 150 euros por kilómetro. El correspondiente a Lubia y Almazán ha costado 3.424 euros, ya que el montaje y el mantenimiento por cada mes no supera los 450,76 euros, según Bernard.

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