Los síntomas de desaceleración en el sector inmobiliario se suceden. En el primer semestre del año se tasaron en España un total de 422.307 viviendas, lo que supone una caída del 18,8% respecto al mismo periodo del año anterior cuando, según datos del Ministerio de Vivienda, la cifra de casas tasadas ascendió a 520.384.
De acuerdo con estas cifras sólo dos comunidades se salvaron de los retrocesos: Castilla y León, donde se tasaron un 0,2% más de viviendas, y el País Vasco, donde estas crecieron un 36,3%.
En el extremo opuesto, las caídas las lideró Navarra, con un descenso del 36,2% en el número de tasaciones; seguida de Madrid, con una bajada del 35,7%; Ceuta y Melilla, con un 33,7%; Galicia, con un 26%; la Comunidad Valenciana, con un 21% y Cataluña, con un 20%.
La comunidad en la que más tasaciones se realizaron en los seis primeros meses del año fue Andalucía, con un total de 86.164. Aún así, esta cifra es un 18% inferior a la del mismo periodo del año anterior. Le sigue Cataluña, con 68.639 viviendas tasadas en el primer semestre de 2006; la Comunidad Valenciana, con 62.263 y Madrid, con 46.652.
Junto a datos como el de la caída de tasaciones, la percepción de los expertos también apunta a un cambio de ciclo en el sector inmobiliario.
El director ejecutivo de Inversión de Asesoramiento Inmobiliario Roan, Luis Eugenio Martín, auguró ayer que «si los promotores quieren colocar toda la obra terminada, tendrán que hacer verdaderos esfuerzos y corregir precios» en segundas residencias de la zona de la costa, ante el descenso de la demanda, informa Ep.
«A largo plazo», se producirá una corrección en la oferta de vivienda, que se traducirá en un mantenimiento del crecimiento de los precios en primera residencia y una «corrección de precios más severa» en segunda vivienda.
Para este experto, «la demanda tan importante que ha existido en los últimos años» ha provocado que los precios de las viviendas hayan tenido crecimientos en ejercicios anteriores «de hasta el 15% e incluso superiores», algo que, a su juicio, no podía mantenerse.
En este sentido, se refirió a un reciente estudio realizado por Barclays Capital en el que se advierte de que los precios de la vivienda en España tampoco se ajustarán al IPC en 2007, sino que el crecimiento será del 4,4% este año, y aseguró que es «una corrección lógica respecto al ejercicio anterior».
«En este momento, todos los promotores están haciendo un esfuerzo para vender lo que antes se despachaba, y es previsible que la oferta se reduzca desde el punto de vista de promotores», afirmó Martín, quien, sin embargo, diferenció entre primera y segunda vivienda.
Así, indicó que, previsiblemente, en los próximos meses, «la segunda vivienda en costa sufrirá una estabilización de precios e incluso un descenso», debido a que la demanda ha disminuido, entre otros motivos, por la subida de los tipos de interés. Además, la primera residencia en zonas urbanas mantendrá un crecimiento de en torno al 4% ó 5%.
No obstante, descartó que se pueda producir la «tan famosa explosión de la burbuja inmobiliaria». «Verdaderamente, creemos que no se va a producir, existe una corrección de precios que hace que los crecimientos sean más lentos que en años anteriores», dijo.
Sobre si es un buen momento o no para adquirir una vivienda, el analista diferenció entre el comprador que quiere la vivienda para invertir y el que la quiere para vivir en ella. En este segundo caso, dijo que no se tiene «por qué esperar mucho más», ya que, previsiblemente, «los precios en primer residencia no van a tener un descenso preocupante en ningún caso».
En el caso del inversor, recomendó, sin embargo, «esperar seis u ocho meses», ya que «la acumulación de la oferta puede hacer que el promotor o el propietario de esos inmuebles haga un esfuerzo mayor en la reducción de precios».
En este entorno, la oferta de vivienda sigue creciendo. Hasta mayo, el número de viviendas acabadas aumentó un 11,8%, al ascender a 262.619, según datos de Fomento. Con estas cifras en la mano todo hace pensar que en 2007 se volverá a marcar un récord histórico de viviendas construidas, superando el del año anterior.