G. LÓPEZ ALBA
MADRID. «No hay nada». Esto fue lo que -sin más precisiones- ayer garantizó José Luis Rodríguez Zapatero a la ejecutiva del PSOEdespués de que el filósofo Fernando Savater revelara en ABC que el presidente del Gobierno le había hablado, en una cena con amigos, de la existencia de una oferta escrita de ETA para negociar. Esta revelación, que ayer matizó en sus términos el propio Savater, ha provocado profundo malestar en Zapatero por cuanto se produce cuando había dado instrucciones de «enfriar» el debate sobre la posibilidad de un final negociado del terrorismo.
«Si no habiendo nada se monta la que se monta, qué os voy a contar si hubiera algo...»,apostilló el presidente del Gobierno, para pedir a los miembros de la dirección socialista que no se guíen por lo que publican los medios porque «el único que tiene información soy yo».
El «número dos» del PSOE, José Blanco, en concordancia con la línea marcada por Zapatero el viernes ante el Consejo de Ministros y ayer ante la ejecutiva del PSOE, endureció el discurso hacia la banda y proclamó que «el Gobierno sólo espera un comunicado de ETA: el que anuncie el abandono definitivo de las armas. ETA debe saber que su única salida es la entrega de las armas o la cárcel». En este sentido, desde el Gobierno y el PSOE se subraya el dato de que con Zapatero de presidente se han realizado «178 detenciones de miembros de ETA», para así reforzar la idea de que no hay renuncia o dejación alguna en el «acorralamiento» policial. El ministro del Interior, tras resaltar la labor de las FSE y la cooperación francesa, aseguró también que «no hay negociación con ETA».
Por otra parte, Blanco, parafraseando lo dicho por Zapatero ante la ejecutiva, arremetió contra «el discurso cada vez más extremista» de Mariano Rajoy, al que reprochó falta de «sentido de Estado». «No se recuerda un líder de la oposición con menos compromiso con el interés general del país, un líder que insultara más y propusiera menos», señaló, contraponiendo esta actitud a la «oposición útil» que practicó Zapatero.



