
Mohamed Abdelaziz pasa revista a las tropas del Polisario el pasado sábado L. DE VEGA
MADRID. De nuevo una chispa ha hecho saltar por los aires el débil equilibrio entre los líderes del Magreb. Mohamed VI no viajará finalmente mañana a la cumbre de Libia, según confirmaron fuentes oficiales. La celebración el pasado fin de semana del 32 aniversario del Frente Polisario y las felicitaciones enviadas por Argel a los independentistas saharauis levantaron las iras de Rabat. El nuevo encontronazo entre estos vecinos mal avenidos ha puesto fin a la escasas posibilidades de éxito que planeaban sobre la cumbre de la Unión del Magreb Árabe (UMA).
El ministro de Asuntos Exteriores del Reino alauí, Mohamed Benaissa, había expresado ya desde la capital libia, donde asistía a los encuentros previos a la cumbre, su «profundo disgusto» por la posición argelina. Buteflika, principal aliado de los independentistas, señaló con motivo del aniversario que «vamos a acudir a Libia fieles a nuestras promesas», en referencia a su compromiso con la causa saharaui.
Marruecos «deplora vivamente las declaraciones y la posición oficial de Argelia con respecto al Sahara marroquí», en referencia a la antigua colonia española, señaló el Ministerio de Exteriores en un comunicado. Las palabras de Buteflika fueron consideradas por Rabat como una grave ofensa al acercamiento que argelinos y marroquíes protagonizaron en marzo. La agencia oficial marroquí Map llegó a hablar ayer de «envenenamiento» de ese clima de diálogo y «escalada» en las horas previas a la cumbre de Libia.
Antes incluso de que el Rey alauí anunciase su renuncia ya se daba por hecho, aunque en la agenda oficial de los asuntos a tratar no apareciera la ex colonia española, que el conflicto saharaui iba a seguir siendo una piedra en el camino del diálogo magrebí.
La incógnita de la frontera
La presencia de nuevo juntos de Buteflika y Mohamed VI, que se reunieron en Argel en marzo, era la gran esperanza de la reunión. Aparte de las sesiones oficiales había que despejar la incógnita sobre un posible acercamiento parala reapertura de sus fronteras terrestres, cerradas desde 1994. Hace dos meses ambos líderes abrieron una puerta a la esperanza que ahora parece más cerrada.
La UMA, que integra desde 1989 a Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Mauritania, no estaba convocada a este nivel desde hace once años. El equilibrio de los cinco se vio alterado en toda esta época precisamente por el conflicto del Sahara occidental. El líder libio, Muamar Gadafi, estaba a punto de apuntarse el tanto de la reactivación de la UMA más de una década después hasta que saltó la chispa saharaui.
El Frente Polisario celebró el viernes y el sábado su 32 aniversario con una manifestación y una parada militar a pocos kilómetros del muro construido en la ex colonia durante la guerra para evitar las incursiones de los independentistas.



