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Más asesores para «el camarote de los hermanos Marx»

A. PUERTAMADRID.«Esto parece el camarote de los hermanos Marx», aquél que por mucha gente que entrara nunca se llenaba. Así definía la diputada popular Dolors Nadal los presupuestos para el próximo

Actualizado 23/11/2008 - 02:50:35
A. PUERTA
MADRID.«Esto parece el camarote de los hermanos Marx», aquél que por mucha gente que entrara nunca se llenaba. Así definía la diputada popular Dolors Nadal los presupuestos para el próximo ejercicio presentados por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero. Se refería, entre otras cosas, al incremento en los gastos de personal y asesores al servicio del presidente del Gobierno, que crece un 77 por ciento, respecto a hace cinco años, y que va a costar al contribuyente 50 millones de euros, casi el doble que cuando gobernaba Aznar, que disponía de 116 colaboradores menos de los 644 con que cuenta el actual presidente del Gobierno.
Mal ejemplo, según los populares, en tiempos de crisis y mala etiqueta para el «código de buen gobierno» que anunció el Ejecutivo socialista a bombo y platillo. Un camarote, además, de lujo, a tenor de las últimas informaciones sobre reformas de despachos y sedes de políticos tanto nacionales como regionales; el pago, a costa de los fondos de ayuda al desarrollo, de la decoración de la sede de la ONU en Ginebra, para mayor gloria de la alianza de civilizaciones propugnada por Zapatero, o las adquisiciones y «tuneos» de coches de lujo para mayor comodidad y ostentación de los políticos de turno, son difíciles de digerir cuando el desempleo no para de crecer y ya hace que rebosen con creces otros camarotes menos sofisticados, como las oficinas del INEM o los comedores sociales.
Cuestionable productividad
Uno de los argumentos del Gobierno para justificar tan elevado número de asesores, parece que va en la línea de que se dedican a preparar las respuestas del Ejecutivo a las preguntas parlamentarias. Pero, según las cuentas de la oposición, en la pasada legislatura no salían a más de una respuesta por asesor a la semana, una productividad, a su juicio, más que cuestionable.
Por mimetismo o porque los gobiernos autonómicos también tienen sus compromisos con la militancia, surgen como setas «camarotes de los hermanos marx» en las administraciones regionales.
Descongelación en Aragón
Por ejemplo. el Gobierno aragonés, que preside el socialista Marcelino Iglesias con la colaboración de los regionalistas del PAR, ha aumentado en algo más de un 13 por ciento su personal de confianza en pleno año de crisis, con un coste que viene a dejar en agua de borrajas el presunto ahorro anunciado con la congelación salarial de altos cargos. Los presupuestos para 2009 preven el incremento de 16 nuevos puestos para personal de confianza, con lo que se elevan ya a 136 los puestos que dependen directamente de los miembros del Ejecutivo aragonés, una cifra que se ha duplicado en los dos últimos años.
La creación de estas plazas ha provocado un aumento de un 7 por ciento en el capítulo destinado a personal eventual en las Cuentas de 2009. prácticamente el doble de la inflación interanual. Esta partida pasa de algo más 6,4 millones de euros a 6,9 y ese medio millón de euros de diferencia en el gasto equivale prácticamente al ahorro previsto por la congelación salarial de altos cargos y asesores.
Aparte del gasto, lo que suscita más dudas son los asesoramientos. Por ejemplo, Apudepa, una asociación que intenta velar por el patrimonio cultural de Aragón denuncia en su página web que el consejero de Presidencia recibe «asesoramiento oral», pagado naturalmente, de dos mujeres militantes del PSOE. Una es Lorena Canales, alcaldesa de Sariñera, y la otra es Encarnación Mihi Tenedor, con estudios de formación profesional y que se dedica a la hostelería, además de a presidir la asociación de vecinos de la Almozara. Apudepa denuncia que el consejero no especifica en qué asuntos recibe «informes orales» y se pregunta cómo los ciudadanos pueden permitir que se paguen este tipo de informes, que atribuyen a «prácticas caciquiles y moralmente corruptas» para compensar con «pagos políticos» a militantes que se han quedado sin cargo o con cargos menores.
«Chiringuitos» asturianos
En el Principado de Asturias, presidido por el socialista Vicente Álvarez Areces, también se ha disparado el gasto en sueldos a altos cargos en pleno año de crisis. Según denuncia el PP, al menos 67 de estos altos cargos cobrarán 5.000 euros más al año. La falta de austeridad del Gobierno asturiano denunciada por los populares no se limita a los aumentos salariales, afirman que el número de altos cargos ha aumentado más de un 33 por ciento en 2008, respecto al año anterior, hasta alcanzar los 107, y el personal del gabinete, un 64 por ciento, pasando de 64 a 105.
Todo ello, sin contar con que desde el año 2000 el Principado a creado 29 empresas, «chiringuitos» las llaman los populares, para «colocar» a los socialistas que se queden sin cargo. En total se elevan a 65 las empresas o entidades bajo sospecha, según el PP. Los gastos de personal de estas sociedades públicas, insiste, han crecido un 73,7 por ciento desde 2001. En ese año salieron 19,1 millones de euros de las arcas públicas para el gasto de las plantillas de esas empresas y en el ejercicio del pasado año esta partida ya se elevó a 33,9 millones de euros.
Naturalmente, los socialistas acusan a los populares de mentir, pero la portavoz del Ejecutivo autonómico asturiano, Ana Rosa Migoya, no niega el incremento de los sueldos de los altos cargos. Se limita a justificarlos como «complemento de productividad», un concepto, que según ella, sí se paga en otras autonomías y en la administración del Estado.
Los populares asturianos han llegado a habilitar una arriesgada dirección de correo electrónico para que los ciudadanos se «chiven» de presuntas irregularidades en esos «chiringuitos socialistas» con el fin de analizar los datos, comprobar su veracidad y acudir, incluso, a los tribunales, como ha ocurrido con la Agencia para el Desarrollo de Proyectos Culturales del Gobierno asturiano, que preside el socialista Álvarez Areces.La reacción socialista no se hizo esperar e, inmediatamente, empezaron a surgir foros en sentido contrario denunciando corruptelas del PP en el Ayuntamiento de Oviedo y asuntos presuntamente turbios de dirigentes locales y regionales del partido.
Al margen de la dudosa eficacia de los gastos en asesores, siempre bajo sospecha, en épocas de vacas flacas lo que más escandaliza son los gastos suntuarios de los políticos.
En vísperas de la crisis y cuando ya se alzaban voces dando la voz de alarma, saltaron a las páginas de los periódicos los 250.000 euros que había costado la reforma del piso oficial del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo. Y el mes pasado, los gustos exquisitos de los gobernantes socialistasvolvían a estar en candelero al desvelarse que la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, con cargo al erario público, había gastado 63.800 euros en «redecorar» su despacho.
Nada nuevo bajo el sol ni exclusivo del Gobierno central. El presidente de la Xunta de Galicia, el socialista Emilio Pérez Touriño, ha gastado 2,2 millones de euros en remodelar su despecho oficial y las dependencias anexas. Todo ello por el procedimiento de «negociado sin publicidad», es decir adjudicado a una empresa sin más publicidad ni tener que dar explicaciones, por «razones de seguridad», aduce la Xunta. Touriño, que tampoco escatima en asesores y altos cargos -ha elevado en casi dos millones de euros este capítulo- también se ha comprado, por supuesto con fondos públicos, un coche oficial que ha costado 480.000 euros, cinco veces más, dicen las malas lenguas, que el del presidente francés, Nicolas Sarkozy.
«Tuneos» nacionalistas
En este «Rally» de coches oficiales de lujo destaca también el gasto de 110.000 euros en el «Audi A-8 limusina» para el presidente del Parlamento catalán, Ernest Benach, de ERC, quien además se quiso dar un capricho de 20.000 euros, con fondos públicos, para «tunearlo» con un escritorio de madera a medida, un reposapiés y una televisión de última generación.
Tampoco se para en crisis el vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Josep Lluis Carod-Rovira, también de ERC, que cobra 21.000 euros anuales por dietas de desplazamiento pese a disponer de un flamante coche oficial. Sin contar con los 18,6 millones de euros con que cuenta Carod para seguir «inventándose», según Ciutadans, la nación catalana en el exterior, mientras se anuncian 55.000 parados más en Cataluña. O mientras, como denuncia Albert Rivera, la Generalitat destina para 2009 a un sistema sanitario «a punto del colapso» un incremento del 3,2 por ciento en su presupuesto, frente al 6,5 de media en el conjunto del Estado.
Todas estas cuestiones que tanto afectan al bolsillo de los contribuyentes catalanes, fueron desveladas por ABC. Y, naturalmente, tuvieron su respuesta por parte de los independentistas catalanes de ERC, tan amarrados actualmente al poder y a las arcas catalanas.
El presidente de esta formación, Joan Puigcercós, pidió un «cordón sanitario» para ABC, cuya primera consecuencia fue la retirada de licencias de Punto Radio, la cadena de emisoras de Vocento, con el argumento de que este diario «instiga una campaña anticatalana». Como siempre, estos nacionalistas radicales confunden la velocidad de sus coches oficiales con el tocino. Reducen Cataluña a cuatro políticos de dudosa ética, de un comportamiento antidemocrático que se debate entre el nazismo y el soviet supremo, y de un más que acreditado gusto por el lujo y el despilfarro, tradicionalmente atribuidos a la clase burguesa de la que tanto abominan en campaña electoral.
El Gobierno extremeño, al menos ha tenido la decencia de anunciar que devolverá el coche de lujo, un Lexus de 68.000 euros, que había comprado a su vicepresidenta segunda, María Dolores Aguilar, tras destaparse el asunto, en unos momentos en que la economía no está para bollos. Aguilar presentó su dimisión, que no fue aceptada por el presidente, el socialista Fernández Vara, quien tuvo la gallardía de asumir las responsabilidades yla sabiduría de reconocer el error y rectificar a tiempo.
No ocurre, lo mismo con el consejero de Turismo andaluz, Luciano Alonso, que también se ha comprado con dinero público un Lexus de 66.780 euros. Es lo normal, sobre todo en tiempos de crisis, viene a decir Alonso, que «no ve ningún problema» en la compra. Cosa de «demagogos», dice Chaves para defender a su consejero.
Como esto de los coches oficiales de lujo se «pega» mucho, la fiebre ha descendido a los ayuntamientos. El de Logroño, por ejemplo, con su alcalde socialista, Tomás Santos, al frente ha gastado 208.000 euros en tres «Mercedes», que a decir del PP, hieren la sensibilidad del ciudadano, especialmente en estos tiempos de crisis, en los que las administraciones públicas tienen «la obligación de dar ejemplo de austeridad».
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