M. LUISA G. FRANCO
BILBAO. El cineasta británico Peter Greenaway considera que el cine convencional, que narra historias, a las que él llama «cuentos para adultos», está muerto y pertenece al pasado, porque lo que interesa a las nuevas generaciones es otro tipo de comunicación audiovisual, que les llega vía internet o a través del móvil. Greenaway estuvo ayer en Bilbao para presentar su creación audiovisual «Tulse Luper: a life in suitcases», con la que respalda, como artista invitado, la exposición anual de jóvenes creadores de la Universidad del País Vasco que desde hace veinte años patrocina el BBVA.
Amante de la polémica, Greenaway aprovechó su visita a Bilbao para reclamar que el Guernica de Picasso sea expuesto en la capital vizcaína. Comentó que a él le gustaría que estuviera en Bilbao para realizar un trabajo en la obra, pero extensible al País Vasco. «El cuadro debe estar en Bilbao y voy a hacer algo para traerlo aquí y hacer aquí mi investigación sobre esa obra de arte», dijo.
Greenaway recordó su formación académica como pintor y explicó que en estos momentos está realizando trabajos audiovisuales con obras como «Ronda nocturna» de Rembrandt. Este cineasta británico, que acaba de estrenar en el Festival de Venecia la película «Nightwaching», afirma que la gente ya no va al cine porque, en su opinión, «es absurdo que nos sentemos en una sala a oscuras con desconocidos, mirando todos hacia un sitio fijo». Cree que el futuro está en las pantallas de los móviles, en las que puede incluso verse una película convencional, o en internet, a través de portales como «Second Life».
También dijo que pretende hacer una película en Second Life, que cree que interesaría a los ciudadanos, porque los espectadores podrían participar, algo que es posible gracias a las nuevas tecnologías. En su comparecencia en Bilbao, se le preguntó si su idea de democratizar el cine a través de las pantallas de móviles no era una contradicción, cuando en los países pobres el acceso a las nuevas tecnologías es limitado, pero él consideró que esos argumentos desaparecerán a corto plazo, porque el avance de esas nuevas tecnologías es imparable.
Hubo también preguntas sobre la limitación de la pantalla del móvil, a las que respondió que el futuro es móvil y las nuevas generaciones están vinculadas a las nuevas tecnologías.