BERNARDO SAGASTUME
SANTA CRUZ. Tras varias campañas en que los números del sector no eran los mejores y planteaban un sombrío panorama de cara al futuro, los productores de tomate de las Islas parecen estar ante una buena perspectiva para los próximos años, tanto por causas ajenas a su voluntad, como por el propio mejoramiento de los cultivos y el sistema de producción.
Así lo sostiene un semanario inglés dedicado al mercado de la fruta y la verdura, que publica un amplio reportaje -titulado «Canarias canta dulces canciones»- al gran papel que ha tenido en el último año el tomate del Archipiélago, tanto en Europa como en Gran Bretaña, el principal cliente, con 45 por ciento de la producción.
«Fresh Produce Journal», una publicación con más de cien años de antigüedad y la de mayor circulación de todas las referidas al sector en el Reino Unido, sostiene que hay «buenas noticias para una industria que ha aguantado un período adverso y de producción declinante, precios mustios y creciente competencia. Los productores canarios esperan que la buena racha de la última temporada se extienda en la de 2005/2006. Por lo tanto, muchos de ellos están incrementando su producción para anticiparse a la fuerte demanda».
La importancia del tomate isleño
Para «Fresh Produce Journal», la importancia del tomate isleño se demostró el último año, «cuando, a causa del mal tiempo en la Península», se podría haber sufrido una severa escasez en el norte de Europa «de no haber sido por las exportaciones canarias a comienzos de la primavera».
Prudente se muestra ante esto Rafael Hernández, de COAG-Canarias, que agrupa a las organizaciones de agricultores y ganaderos, cuando dice que «la buena campaña se debió a lo mala que fue la del Levante y de Marruecos». El dirigente cree que lo deseable es que «las campañas tengan una producción ascendente, independientemente de las desgracias de otros, que son coyunturales».
Si bien las últimas temporadas habían sido malas -la publicación británica apunta que la década había arrancado mostrando signos de seria preocupación-, Hernández admite que la de 2004/2005 fue positiva y coincide con lo expresado por el semanario inglés, que destaca las virtudes de la manera de trabajar que se tiene en las Islas y cómo se ha conseguido alcanzar estándares de calidad.
«Los productores de las Islas están mejorando sus cosechas, con el creciente uso del cultivo hidropónico y la mejora de los sistemas de embalaje. Asimismo, hay un compromiso cada vez mayor por alcanzar los estándares de la BRC -entidad británica que dicta normas para la industria alimentaria-, en una zona que es quizás la mayor productora mundial de tomate orgánico, con aproximadamente 500.000 cartones al año», dice el periódico.
«Esto es cierto», conviene Hernández, que apunta el esfuerzo de los productores canarios por ajustarse a criterios de uso «más respetuosos» con el medio ambiente y la sostenibilidad. El dirigente agrícola indica que la posición de dominio que hoy se tiene en el mercado británico ha implicado, por ejemplo, que las cadenas de supermercados de Inglaterra viajen a Canarias para visitar las zonas de producción.
«Y no sólo eso, la tecnología ha avanzado tanto, que esos distribuidores siguen por internet desde Gran Bretaña todo el proceso, desde la recolección hasta el empaquetado, lo que da gran confianza tanto al vendedorcomo al consumidor», dice Hernández.



