Al contrario que la India, los países occidentales consideran cada vez más inútil mantener oro en sus reservas nacionales. El Banco de España ha ganado 2.500 millones por vender 7,7 millones de onzas, cantidad que equivale al 46% de las reservas que poseía hace seis años. El negocio ha sido redondo para la institución, pues el oro cotiza ahora siete veces más que el precio al que fue adquirido. La desconfianza en el «dinero electrónico» como consecuencia de la crisis financiera y el fuerte tirón de los países asiáticos han hecho que el precio del «vil metal» suba como la espuma, y el Banco de España, además, ya no necesita contar con ingentes reservas para una eventual debacle de la divisa nacional, pues el euro es una moneda fuerte.
Esta venta de oro sigue la tendencia general, pues en los últimos años también lo han hecho países como Francia o Suiza.



